Manifestación del Orgullo Gay por la visibilidad Lésbica
Ni mártires ni superhéroes
MANUEL FRANCISCO REINA
Cuando se cumplen 30 años de las primeras manifestaciones en España de reivindicación de los derechos de los homosexuales, este año se ha querido poner el foco en la identidad de las mujeres, en el de las lesbianas, que cuentan con menos referentes en los medios y estadíos de la sociedad que los hombres. “Por la visibilidad lésbica”, ha sido el lema elegido para poner al frente de una manifestación encabezada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y COGAM, convocantes de la misma, que arrancó a las 18.20 del sábado 5 de julio en las calles de Madrid. En la cabecera de la manifestación, se ha visto a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, el secretario de Movimientos sociales del PSOE, Pedro Zerolo, y la diputada regional de IU, Inés Sabanés, entre otros. España sigue reivindicando a través de sus colectivos el respeto por la libertad de elección afectiva y la diferentes opciones sexuales, convertida en referente internacional del reconocimiento de los derechos civiles de los homosexuales, pisoteados todavía en gran parte del mundo.
Como un año más, arden las calles en estos primeros días del tórrido verano, y se inician las actividades de las floreadas fiestas del Día del Orgullo Gay. Esta manifestación ejemplar de cientos de miles de personas en actitud reivindicativa y festiva demuestra que, frente a otras manifestaciones más tendenciosas en las que se acaban produciendo desafortunados sucesos violentos, los homosexuales, también en esto, son un ejemplo de conciencia cívica y de respeto por la ciudadanía a tener en cuenta cuando los vestigios de la homofobia sigue impregnando las calles de nuestro país, el lenguaje, actitudes de ciertos políticos-véase el recurso de inconstitucionalidad que aún tiene presentado en el Tribunal Constitucional el Partido Popular-, estamentos como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Judicatura, las aulas o la Sanidad Pública. De todo esto se habló en voz alta en el manifiesto leído en la Plaza de España madrileña, a cargo de el presidente de la FELTB, Antonio Poveda, la presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía, Mar Cambrollé, y Elena Llanes, vocal de COGAM, explicitando el sin sentido del recurso que mantiene el PP contra el matrimonio homosexual, bajo la excusa de atentar contra los modelos de familia tradicional. El manifiesto reivindicó de igual forma la asignatura de Educación para la Ciudadanía-también recurrido por el centrado partido de Mariano Rajoy- argumentando que “la lesbofobia, la homofobia, la transfobia y la bifobia siguen siendo una realidad en los centros educativos” y pidió “el pleno acceso a las técnicas de reproducción asistida” para las lesbianas. Según el observatorio contra la homofobia, siete de cada diez homosexuales son vejados, insultados o agredidos aún en nuestro país, lo cual nos advierte no sólo de no bajar la guardia, sino de tomar medidas más taxativas que impliquen que la ampliación de los derechos civiles de los Homosexuales se vean respaldados por la aplicación de medidas más drásticas en la judicatura y sus leyes, además de la formación específica de las Policías locales, nacionales, y cuerpos regionales. Hasta el momento, esto sólo sucede en Barcelona y Sitges, en los que la que los Mossos d'Esquadra han sido formados con cursillos al respecto para detectar actitudes homófobas y actuar al respecto, así como sus jueces. Esto nos ahorraría espectáculos lamentables como los del juez de Murcia Fernando Ferrín Calamita, que se hizo famoso por detener a dos mujeres que hacían top less en Chiclana, Cádiz, y que más tarde, y en la misma línea, retiró la custodia de dos hijas a su madre por ser lesbiana. Creo que la multa impuesta al juez es mínima cuando, demostrando estas actitudes, un juez como éste debiera ser apartado del ejercicio de la judicatura por mala praxis, y no es el único en los casos de homofobia que se denuncian en nuestro país, pocos por la poca atención y respeto que los jueces le demuestran. El profesor Antonio Pichardo, miembro del comité de este observatorio- fue víctima junto a su pareja de una brutal paliza homófoba, sin ir más lejos.
Liberación gay
Habría que recordar que la lucha por la liberación gay y lesbiana comenzó hace mucho y no han sido pocas sus víctimas a lo largo de la historia, para que no quede todo diluido en la divertida fiesta. Por no remontarnos más que a la historia contemporánea y obviando la quema de homosexuales de la Inquisición con la bendición de la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana, una cláusula en el código penal alemán calificaba de “crimen” , a final del XIX, cualquier relación sexual entre hombres. La lucha se extendió y obtuvo una victoria enorme cuando triunfó la Revolución rusa: la legislación soviética establecía la no interferencia del Estado o de la sociedad en cuestiones sexuales. Lamentablemente esta victoria se vio derrocada por el ascenso de Hitler y de Stalin al poder. Los sesenta vieron un resurgir de las luchas en general en todo el mundo por las libertades que significó el renacimiento del movimiento gay, y la chispa se produjo en Stonewall, en los EEUU. Stonewall era un bar gay del centro de New York, controlado por la mafia y sobrevivía gracias a los sobornos que pagaban a la policía. Para justificar estos pagos, la policía realizaba redadas ocasionales. La noche del 27 de junio de 1969 ocho policías decidieron llevar a cabo una redada. Esta tropa era suficiente, según ellos, tratándose de un bar de "mariquitas". Pero aquel día una multitud empezó a congregarse alrededor del bar gritándole a la policía, cercando totalmente a los uniformados quienes se refugiaron en el bar. Atrapados pidieron ayuda a la comisaría que envió al escuadrón de fuerzas de choque de New York. La revuelta duró tres noches y la policía se vio obligada a retirarse de la zona. Los incidentes se sucedieron durante todo el verano boreal hasta la creación, en agosto, del Frente de Liberación Gay. Un acto "normal" de opresión había desencadenado una gran respuesta. El Frente estableció reuniones públicas, publicó un periódico llamado Come Out! (¡Sal afuera!) y organizó una jornada de lucha para retomar las calles y expresar libremente el derecho a ser gay. A partir de esas manifestaciones cada año, desde 1969, se celebra el día del orgullo gay en todo el mundo.
El paso de Marlaska
Mucho se ha avanzado desde entonces, pero todavía queda un enorme trabajo, culturalmente hablando, que hacer. No debería extrañar, por ejemplo, a pesar del estrépito organizado, que uno de los jueces más duros con el tema del terrorismo, declarase abiertamente su opción sexual, como ocurrió con Fernando Grande Marlaska. "Hay gente en situaciones verdaderamente duras. Si te soy sincero, es por eso por lo que me he decidido a dar esta entrevista", afirma el magistrado, que no concede entrevistas. "No me siento modelo de nadie, pero hay muchos chavales que viven en pequeños pueblos y lo tienen muy difícil. Y con esto puede que se digan, mira, ese tío del que hablan tanto los periódicos también es así, entonces lo mío no será tan raro, no será tan malo”. Son ahora las Lesbianas las que reclaman un referente tan poderoso para ellas en nuestro país.
Lucha contra la homofobia
El avance civil de los matrimonios no debe ser un premio de consolación. Mientras no se revise, como sucedió con el asunto de la violencia de género, el tema penal de la homofobia, estaremos en manos de interpretaciones legales que seguirán dejando el tema, en algunos casos, en manos de homófobos que dictan sentencias. No nos durmamos en los laureles mientras estemos de fiesta; no dejemos que una opción sexual se convierta en marca registrada, objetivo de multinacionales y consumismo previa campañas publicitarias. Hay mucha sangre rosa derramada: Wilde, Lorca, Passolini, Reinaldo Arenas, Miguel de Molina, por citar algunos conocidos, además de miles de víctimas homosexuales anónimas de todas las dictaduras, y a día de hoy, en países tan civilizados como EEUU, las prácticas homosexuales son un delito en muchos estados, por no hablar de muertes en Latinoamérica o el mundo árabe, pasando por sentencias vergonzosas en nuestro propio país, que deberían costarle el puesto a ciertos jueces.
Visibilidad y normalidad
El Outing es una forma de fascismo inventada en la guerra fría norteamericana para presionar a la delación a actores y directores de cine. Es algo odioso y denigrante que las personas de bien no debemos permitirnos pero, que tengan cuidado quienes alardean con bromas baratas, insultos, vejaciones, recursos políticos, contando con la buena voluntad de los que tienen en frente, no sea que empiecen a abrirse los armarios de las Sacristías, no sólo con el caso de Marcial Maciel, fundador de la Legión de cristo y procesado por casos de pederastia, o el ex teniente de alcalde de Palma Javier Rodrigo de Santos, que gastó 50.804 euros de fondos públicos en prostíbulos y centros de relax masculino, siendo padre de cinco hijos, un activista ultracatólico que, como concejal, rechazó celebrar bodas homosexuales y participó en las concentraciones con el Papa en Valencia en 2006, así como otros periodistas y cargos políticos casados para estar donde deben parecer decentes, heterosexuales y piadosos, no sea que a alguno le dé por no ser tan respetuoso con los que no respetan a nadie, aunque luego lleven triples vidas y hagan recursos a ciertas leyes. Asegura el abogado y crítico literario Hans Mayer en uno de sus ensayos que, en la literatura, los homosexuales han aparecido tradicionalmente como delincuentes o como víctimas, casi siempre como ambas cosas, y siempre ha sido perseguidos por su condición. Esto lo sabía bien él, judío perseguido por los nazis, que torturaron y asesinaron a tantos de su raza, y a tantos homosexuales, siendo muchos de ellos de esta condición. Tenemos que reivindicar la visibilidad y la normalidad, por que así es, frente a los tradicionales clichés que por las persecuciones sufridas nos han colocado entre el martirio o el heroísmo trágico cercano a los superhéroes de ficción. No se engañe nadie, las excusas religiosas y morales no son más que pretextos que esconden el deseo de seguir ejerciendo el poder sobre las conciencias con el instrumento del pecado y el temor de Dios. Ya lo dijo San Agustín, que conoció como asegura en su autobiografía “CONFESIONES” el amor homosexual con los muchachos cartagineses, y el de las mujeres con su esposa, y el paternal con sus hijos sin enrojecerse ni avergonzarse, sino más bien al contrario y con toda la santidad del amor y el deseo siempre natural, y que tan manipulado ha sido desde hace siglos por los “Santos Padres”: “no se puede conocer el amor de Dios, que es inabarcable y omnipotente, sin conocer el amor de los hombres”. El que tenga oídos que oiga.
Manuel Francisco Reina es escritor y crítico literario
|
|
05/07/2008
El Plural / Política
Tengo la convicción de que las arremetidas contra los homosexuales proceden de gays reprimidos
Orgullo 2008: a la salud de Ratzinger y Rouco Varela
Arrastraban sus pasos entre la humedad y la mugre de galerías oscuras, las manos en la espalda, el pelo rapado. A través de un ventanuco cruzado por barrotes, podían ver un pedazo del mundo exterior. El “paisaje” lo formaban garitas, focos, vigilantes, y ratas que atravesaban el recinto carcelario. Así fue la vida de cientos de miles de hombres y mujeres, así continúa en muchos lugares. ¿Su delito?... ser gays o lesbianas.
Se estima en 600.000 los homosexuales muertos en los campos de concentración nazis. Muchos fallecieron al asfixiarse con sus vómitos tras sufrir espeluznantes palizas. Otros agonizaron durante días con los intestinos desgarrados a causa de palos introducidos por el ano. Algunos médicos de las SS experimentaron con estas pobres gentes en busca del “gen gay” que “curase” la homosexualidad.
Auschwitz
En Auschwitz-Birkenau fueron aniquilados miles de judíos, polacos, gitanos, homosexuales… hombres y mujeres que un día fueron niños, rieron, crecieron, soñaron, amaron, se emocionaron con un libro o una canción…
La España franquista
En la España de Franco, la Ley de Vagos y Maleantes estableció que “podrán ser declarados en estado peligroso y sometido a las medidas de seguridad… los vagos habituales, los homosexuales, los rufianes y proxenetas”. Así, miles de personas fueron detenidas, humilladas y encarceladas por actos y actitudes gays durante el franquismo. No pocos, al pisar aquellos tétricos presidios franquistas, eran violados.
Beneplácito de la Iglesia
La dictadura de Franco saturó las cárceles y perforó miles de tapias con los balazos que, momentos antes, habían atravesado el pecho de los represaliados. La iglesia católica fue un soporte de aquel régimen y, por tanto, cómplice y cooperadora necesaria de aquellos crímenes. Pero, claro, no olvidemos que ser homosexual atenta contra los mandamientos de la “santa madre”.
Autodefensa
Hoy, en España, las personas que esparcen su odio y chapotean en sus fobias no pueden ya exterminar a los gays. Para racionalizar (y no olvidemos que la racionalización es un mecanismo de autodefensa) su más que sospechoso odio a los homosexuales, algunos han acuñado la expresión “lobby gay”. Y a este “lobby gay” se le atribuye toda suerte de intenciones apocalípticas. El truco no es nuevo. Ya se aplicó con los judíos, los contrarrevolucionarios, los masones, los cristianos, etc. Es la racionalización de quien ve en otros el reflejo de sus deseos ocultos o de las cualidades que les faltan.
El “lobby gay”
Así, braman contra el “terrorífico lobby gay” que conspira para “destruir la familia y aniquilar las sagradas tradiciones de Occidente y valores cristianos de nuestra civilización”. Por el camino, claro está, el “lobby gay” corromperá niños y empleará un “proselitismo agresivo”.
Cóctel de estupidez
Al anterior cóctel de estupidez, mala baba y paranoia, puede agregarse un chorrito de contubernio judeomasónico y unas gotas denigratorias hacia Zapatero. Frente a todo lo anterior, por mi parte, me encantará dedicar y disfrutar el Orgullo 2008 a la salud de Ratzinger y Rouco Varela.
Reprimidos
Y es que albergo la convicción (en algunos casos certeza) de que las arremetidas contra los homosexuales proceden de gays reprimidos, arrimados o no a la sombra de aquellos dos. Se colorea así el ataque a los gays con pinceladas esperpénticas y, dado que no hay mal que por bien no venga, se rinde de este modo homenaje al genial don Ramón María del Valle-Inclán, maestro del esperpento.
Gustavo Vidal es jurista y escritor
gvidalmanzanares@gmail.com
|
|