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Para que el cambio avance
artículo enviado a la prensa
Muchas ciudadanas y muchos ciudadanos queremos intervenir en la campaña electoral por nuestra cuenta, no sólo como espectadores. En las últimas semanas miles de personas han participado en actos reivindicando y defendiendo el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad, la no-discriminación por razón de opción sexual, nuevas medidas contra la violencia de género, la prioridad de la sanidad y de la educación públicas, el avance del laicismo en las escuelas y en las leyes e instituciones comunes, el derecho a una vivienda digna, los derechos de las personas inmigrantes que podrían ser aún más mermados por nuevas propuestas xenófobas, etcétera. Otro indicador de ese protagonismo social son iniciativas como el Proyecto 80% y el manifiesto "Para que el cambio avance", al que nos hemos adherido.
Emerge una nueva conciencia sobre la relación entre acción ciudadana y voto, una idea menos litúrgica, más activa y más efectiva. Una idea sencilla. La acción social y el voto deben buscar crear las condiciones más favorables de cara al logro de aquello a lo que aspiramos, de aquello que puede hacer que en España se crezca en libertad, igualdad y justicia.
Sin empuje social, no se avanza. Muchos logros de la legislatura 2004-2008 están, en gran medida, ligados a movilizaciones de gran envergadura. Las movilizaciones contra la guerra, el creciente y potente impulso social de las mujeres, las enormes manifestaciones de lesbianas, gays y transexuales o las que tuvieron lugar contra el Plan Hidrológico, fueron determinantes para algunas de las más destacadas iniciativas del Gobierno y del Parlamento durante esta legislatura.
Ahora bien, los resultados de los procesos electorales tampoco son ajenos a los avances legislativos. Si el 14 de marzo de 2004 hubiese ganado Rajoy, ni las tropas se hubiesen retirado de Irak, ni tendríamos matrimonio sin discriminaciones, Ley de Igualdad y otras muchas cosas. Si la acción ciudadana pudo tomar cuerpo en forma de leyes y decisiones políticas fue porque elegimos un Parlamento con una mayoría plural progresista. Invitamos a quien lo dude a que imagine estos cuatro años con Rajoy, Zaplana y Acebes en el Gobierno. O que recuerde la actividad de varios gobiernos regionales del PP, su boicot a derechos ciudadanos, como los derivados de la Ley de dependencia o las ayudas para vivienda, su cruzada contra Educación para la ciudadanía, su feroz agresión contra personal sanitario público que trataba de paliar el dolor, su apoyo a los grupos que combaten contra el derecho de las mujeres a decidir. ¿Es igual? ¿Tanto da esa derecha como las izquierdas?
Llegan las elecciones 2008. Hemos logrado cosas importantes y faltan muchas por hacer. Nos unen las urgencias pendientes, aunque podamos votar a candidaturas diferentes y tengamos visiones distintas sobre la legislatura que acaba.
Nos une lo que hay que conseguir ahora: más laicismo, nuevos progresos en la igualdad entre mujeres y hombres, la despenalización del aborto voluntario, el derecho a techo, la prioridad de la educación y de la sanidad pública, la creación de nuevos instrumentos de acción contra la xenofobia y la homofobia, una fiscalidad más justa, un impulso federalizante parejo a una mayor redistribución de la riqueza… Eso es lo importante.
¿Cómo lograr que el cambio avance por esa vía? En cualquier caso, manteniendo la presión social en torno a objetivos tan razonables. Y votando. No porque tal o cual resultado asegure automáticamente que esas demandas serán satisfechas, sino porque ganar esos nuevos derechos sería imposible si el PP de Rajoy y Aznar, este PP ultraderechizado, retorna al Gobierno. Más aún, con ellos en el Gobierno en vez de trabajar por avanzar deberíamos centrarnos en defender derechos ya existentes. En vez de exigir la denuncia del Concordato tendríamos entonces que dedicarnos a reclamar que no se toque el derecho de adopción de las parejas formadas por dos hombres o dos mujeres. No perdamos un tiempo precioso ni retrocedamos cuatro años. Votemos y hagámoslo de forma que la nueva composición del Parlamento nos permita exigir avances en vez de tener que frenar un sin fin de retrocesos.
Votemos, como dicen nuestros amigos del Proyecto 80%. Votemos, para que no decidan sin nuestra participación. Votemos, para avanzar. Votemos a las izquierdas. No decimos que se vote a tal o cual candidatura, opción personal que ni siquiera compartimos quienes firmamos este artículo, decimos que votemos a las izquierdas. Votemos para que, de nuevo, en el Parlamento las fuerzas progresistas dispongan de mayoría. Y, antes y después de votar, sigamos moviéndonos por lo que consideramos justo, reivindicando nuevos avances. Pues si suicida sería pensar que "todos son iguales" y que en nada nos afectarán los resultados del 9 de marzo, dejando que una derecha extrema, clerical y autoritaria gobierne, ingenuo sería creer que los logros sociales son regalos que caen desde La Moncloa.
Para avanzar: presión social, voto a las izquierdas y, de nuevo, presión social.
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Diez razones para votar a Llamazares
Carlos Jiménez Villarejo
Ante el panorama de una campaña electoral con mas espectáculo que ideología y una excesiva demagogia, centrada en "a ver quien da mas", resulta indispensable apoyar a quienes ofrecen una autentica política de izquierdas, acreditada en la anterior legislatura, para construir una sociedad mas igualitaria y mas justa frente a los poderosos. La coalición que encabeza Llamazares ya ha contribuido decisivamente en el proceso de construcción del Estado del Bienestar y, ahora, debe ser apoyada para aumentar el peso de la izquierda en el futuro Gobierno de España. Hay muchas razones para prestarle el apoyo que necesitan, para votarles. Hay muchas razones, entre las que están las siguientes.
1.-Es la única formación política que plantea "una reforma fiscal para mejorar la progresividad y la equidad del sistema fiscal", es decir, un sistema de impuestos capaz de generar mas riqueza para realizar una mas justa redistribución de la misma entre las clases mas desfavorecidas. Es la única propuesta admisible cuando se sabe que el 86% de las grandes fortunas españolas, con un patrimonio superior a las 10 millones de euros, no declara el Impuesto sobre el Patrimonio .O cuando se sabe, lo saben el PP y el PSOE, que en los últimos diez años muchas empresas españolas han deslocalizado capitales hacia paraísos fiscales, europeos y en las Islas Caimán, por mas de 6.000 millones de euros. IU solo plantea que el Gobierno practique la política del Gobierno alemán, que ha decidido "apretar los tornillos" a los paraísos fiscales europeos para contener el fraude de las grandes fortunas de aquel país. Sobre todo, en un país como el nuestro, donde el fraude fiscal representa el 23% del PIB.
2.- El Grupo Parlamentario de IU-ICV ha actuado eficazmente para garantizar la transparencia de los partidos políticos en su sistema de financiación. La Ley de Financiación le debe mucho a esta coalición política. Para suprimir las donaciones anónimas, fuente de sumisión de los partidos a los poderes fácticos. Para aumentar la transparencia en la relación de los partidos con las entidades de crédito. Particularmente, ante operaciones financieras irregulares, como la condonación de intereses -una forma encubierta de donación prohibida-, condonación de la que se han beneficiado indebidamente el PSC-siete millones de euros- y Ezquerra -dos millones setecientos mil- .
3.- Asimismo defendió, contra el criterio del PP y del PSOE, que, como viene exigiendo el Consejo de Europa, las formas mas graves de financiación irregular de los partidos se consideren delictivas como factor de prevención y de represión de la utilización de la política como medio de enriquecimiento personal o de los propios partidos.
4.-En aras de una efectiva ética en la actividad pública, IU ha defendido y exigido, aunque sin éxito por falta de apoyos parlamentarios, que los Altos Cargos de la Administración Central desde que cesen en sus cargos dejen de percibir el 80% de sus anteriores retribuciones, que además son compatibles con las que perciban en cualquier actividad privada o pública posterior. El pago de dichas retribuciones representó al erario público, cuando cesó el Gobierno del PP, un coste de 2.940.341 euros. Una verdadera inmoralidad contra la que levantó la voz Llamazares y su Grupo.
5.- IU es un ejemplo de actividad política entendida como servicio a los intereses generales. Por ello, cuando se descubrió el mayor fraude fiscal de nuestra historia, el atribuido al Banco de Santander por un importe aproximado de 84 millones de euros, ejerció la acción popular y acusó a E. Botín. Solo el concierto de fiscales y tribunales, con una posición tan infundada como improcedente, ha hecho posible lo insólito, que ni siquiera se celebre el juicio contra los acusados que, por tanto, no han quedado exculpados.
6.- Ante la corrupción urbanística, expresada de forma palmaria en el Informe del Parlamento europeo sobre el "enladrillado" del litoral mediterráneo, IU reclamó en el Congreso de Diputados (5-5-2006) reformas legales sobre la planificación urbanística, mayor control ciudadano sobre dicha actividad pública, garantías de sostenibilidad en el desarrollo urbano y respuestas eficaces ante las demandas y necesidades de los ciudadanos. Así consiguió importantes avances en la Ley del Suelo y en actualización y modernización del régimen de incompatibilidades de Alcaldes y Concejales, así como en lo relativo al control sobre sus bienes. Hizo frente de forma abierta y eficaz al "urbanismo basura" para contener y evitar la colusión de concejales e intereses inmobiliarios.
7.-Coherentemente con su firme posición contra la corrupción, ha planteado en el Congreso la aplicación inmediata de la Convención de NNUU contra la corrupción (2003), proponiendo reformas para hacer mas eficaz la lucha contra esa amenaza para la democracia, tanto en la investigación criminal como en la sanción de conductas que ya los Gobiernos anteriores debían haber llevado a cabo, como considerar delictivo el "enriquecimiento ilícito" de los servidores públicos. Además de ampliar los plazos para declarar prescritos esta clase de delitos, los de corrupción y fraude fiscal, para evitar situaciones como la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre los "Albertos" dejando sin efecto la condena penal que le había sido impuesta, que solo puede incrementar aún mas la desconfianza respecto de los tribunales y la desmoralización cívica.
8.-Como aplicación de una política fundada la igualdad ante la ley y la no-discriminación, la coalición que representa Llamazares ha procurado constantemente ante el Gobierno, mediante continuas Preguntas e Interpelaciones, garantizar los derechos de los inmigrantes contra cualquier forma de discriminación y de xenofobia, ha exigido políticas presididas por el principio de igualdad de trato, particularmente en las relaciones laborales, ha denunciado las expulsiones en frontera sin ninguna formalidad, ha denunciado las condiciones y la propia existencia de los Centros de Internamientos de Extranjeros y, entre otras muchas iniciativas, ha reclamado el derecho al voto de los mismos, como en otros países europeos. Ha sido un ejemplo de política de respeto y de integración hacia quienes ya representan el 10,3 % de los cotizantes a la Seguridad Social.
9.- IU ha denunciado vigorosamente los Acuerdos con el Vaticano exigiendo que el Gobierno supere sus complacencias con la Jerarquía católica para construir un Estado laico. El Acuerdo vigente, de 1976, afirma que el Estado español reconoce (haciendo referencia a la Ley franquista de libertad religiosa de 1967, derogada en 1980) que "debe haber normas adecuadas al hecho de que la mayoría del pueblo español profesa la religión católica", afirmación radicalmente incompatible con el planteamiento constitucional. Y los Acuerdos de 1979 sobre enseñanza se firmaron cuando la Constitución acababa de entrar en vigor, pero se negociaron bajo la presión de una jerarquía ávida de conservar sus privilegios antes de que aquella fuera aprobada. La Jerarquía está violando sistemáticamente la Ley de libertad religiosa en cuanto presiona y coacciona a colectivos sociales a los que no admite en la plenitud de sus derechos.
10.-Finalmente, hay otra buena razón para votar IU, el papel que ha jugado en la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica .Sencillamente, sin IU hoy no habría Ley o sería manifiestamente inaceptable. Gracias a Izquierda Unida, la Ley condena el franquismo, lo declara ilegal e ilegítimo y, por tanto, causante de gravísimas violaciones de los derechos humanos; declara que sus Tribunales, procesos y condenas eran contrarios a los principios de un juicio justo; y así , sucesivamente, hasta constituir la herramienta legal que cierra el proceso de la transición, consuma la ruptura y abre nuevas perspectivas a todos los ciudadanos y organizaciones cívicas para reclamar derechos, acceder a los archivos y, sobre todo, investigar el destino de los represaliados desaparecidos.
Son algunas razones y sólidas para no abstenerse y, sobre todo, para votar a una fuerza de izquierda transformadora y radical, Izquierda Unida
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“La Iglesia tiene un poder sobre las conciencias que no lo tienen otros ciudadanos ni los políticos”
José María Castillo, teólogo
El teólogo José María Castillo advierte “que la iglesia tiene un poder sobre las conciencias que no lo tienen otros ciudadanos ni los políticos”
El religioso negó que para ser un buen católico haya que ser del PP y aseguró que “los obispos han adelantado al PP por la derecha”
Almería, 22 de febrero:
Izquierda Unida de Almería celebró en la noche del viernes un acto público en el salón de actos de la Consejería de Igualdad sobre ‘Problemas que plantea la iglesia ante las elecciones’, con el teólogo José María Castillo.
Castillo, que fue jesuita durante 50 años y tuvo que dejar la orden por desacuerdos con sus superiores, criticó algunas acciones como la petición de voto por parte de las altas esferas eclesiásticas. “Porque la iglesia, sus sacerdotes, obispos, etc, tratan con las conciencias. Por eso, aunque tienen derecho como las demás personas a expresar su opinión, tienen un fuerte poder para dirigir a la población, porque se basan en sus temores de culpa.
Tienen un poder sobre las conciencias que no lo tienen los políticos”. El teólogo negó que para ser un buen católico hay que ser del PP (”habiendo tantos problemas en el mundo, que los obispos hablen sólo de los planteamientos próximos al PP da a entender que para ser buenos católicos hay que ser del PP o de derechas, lo cual me parece que es un despropósito”) y muestra de ello fue la gran cantidad de cristianos de base que acudieron al acto, presidido por la candidata al Parlamento andaluz, Rosalía Martín. El religioso habló de las últimas manifestaciones protagonizadas por la iglesia “una, la del 30 de Diciembre en la Plaza de Colon de Madrid, donde no había dos millones de personas sino unas 200.000, y otra el comunicado de la conferencia episcopal un mes después, para orientar a los católicos en su voto. Los puntos en los que inciden los Obispos son los mismos del PP, idénticos, pero más llevados a la derecha, es decir, los obispos han adelantado al PP por la derecha.
No se habla de la Paz y del compromiso por la paz. Se echaron los Obispos a la calle por lo de los homosexuales y no lo hicieron ante la guerra de Irak. España es el país de Europa con más diferencia económica entre los que más ganan y los que menos ganan y los Obispos no dicen ni mu. Con el tema de la corrupción urbanística, que va desde la costa de Huelva a la de Cataluña, pasando por Almería, los Obispos no han dicho ni media palabra. Hay silencios que son más elocuentes que muchos discursos. Lo que le interesa a la Cúpula de La Iglesia en España, es estar a partir un piñón con la derecha política”.
En la Plaza de Colon se dijeron tres cosas intolerables, una la dijo Rouco, el Cardenal de Madrid, dijo que los Derechos humanos están decreciendo en España. ¿Como puede decir eso? En la Iglesia no decrecen los derechos simplemente porque no hay derechos. ¿Si no estas de acuerdo con alguien donde protestas? ¿Dónde esta la ventanilla para reclamar tus derechos dentro de la Iglesia? Llevo yo 20 años esperando que me digan porque me destituyeron de dar clase en la Facultad de Teología de Granada, después de 20 años no me han dado ni si quiera un pequeño papel.
Segunda cosa que no acepto, es lo que dijo García-Gasco, que la democracia estaba en peligro. ¿Cómo pueden decir eso cuando la Iglesia es una monarquía absoluta? El Papa ostenta los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, así lo dice la pagina Web del Vaticano en su definición del estado.
En los evangelios no hay ni una palabra de Jesús contar los romanos. Fueron los dirigentes religiosos los que lo llevaron hasta la muerte, pero fue una sentencia política porque los religiosos no tienen poder para ello.
Los que crucificaron con Jesús eran subversivos contra el imperio, no eran ladrones, y a Jesús lo pusieron en medio como el más importante subversivo. Fue subversivo, por que dijo el que sea el primero, que sea el último, y dijo que la prioridad era para el emigrante, para el enfermo, para el que pasa hambre, las prostitutas,… Era plantear el mundo al revés, darle la vuelta a lo establecido.
Muchos Obispos, muchos Papas, se han apuntado más al derecho romano que al Evangelio.
Tendremos templos, tendremos poder, tendremos clases de religión,…pero tendremos un mundo más enfrentado, un mundo más cainita”.
Aseguró que “una cosa es la fe en Jesucristo y otra la aceptación acrítica de la institución eclesiástica” y evocó palabras de su escrito El Vaticano y la campaña electoral: “En España, los obispos no van a decir a quién se debe votar. Les bastará con decir que hay que votar “en conciencia”. Con eso tendrán fuerza para movilizar a más gente de la que quizá sospechamos.
Para evitar confusiones, ambigüedades y conflictos, que dañan a todos y antes que nadie a la misma Iglesia, creo que lo mejor sería que desparezca el Estado de la Ciudad del Vaticano con todo su montaje de relaciones diplomáticas de alta política. Si el Papa representa a Jesucristo en la tierra, no resulta fácil imaginarse a Jesús de Nazaret revestido de los poderes y oropeles de los jefes de Estado.
Y mientras eso no llega (que no sé si llegará alguna vez), los gobiernos deberían poner todos los medios legales, que ofrece el Estado de derecho, para evitar las ingerencias de un Estado (el Vaticano) en los asuntos que conciernen a la organización política de otro Estado. Empezando, claro está, por acabar con los concordatos y acuerdos con la Santa Sede, que tantas veces suelen ser el coladero de ingerencias de la religión en la política”.
José María castillo concluyó su intervención asegurando “me quedo dentro de la Iglesia, porque estoy en comunión con Cristo, pero a la vez no estoy de acuerdo con una serie de cosas que ocurren dentro de la Iglesia que van en contra del Evangelio”.
(Información enviada por Comunidades Cristianas Populares de Andalucía)
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Obispos ante las elecciones: mejor huérfanos
Quintín García González, sacerdote dominico, periodista y escritor.
El País
Cómo seguir siendo católicos en este país a pesar de tener unos padres -cardenales, arzobispos, obispos, la Conferencia Episcopal, Comisiones Episcopales…- tan impositivos, sobreprotectores y que, encima, te dan la leche pasada de fecha, como este documento último sobre las elecciones?
Me escandalizan estos prelados que invocan a Jesús para hacer política partidista
Por fatiga mental he buscado un distanciamiento de la primera eclosión política y mediática de dicho documento procurando cerrar mis ventanas. ¡Imposible! Siguen los eclesiásticos ocupando portadas, unos quejándose de que han sido mal interpretados; otros de que son perseguidos; otros exigiendo lo mismo que ya pidieron sus antecesores desde la alianza del trono y el altar: una parte del poder. A ello hay que añadir las réplicas escocidas del Gobierno.
Sobre todas me han llamado la atención las lamentaciones del cardenal Cañizares, que ya sea el evangelio de las Bienaventuranzas o el de las Tentaciones de Jesús -el poder, el dinero, el prestigio social- se planta todos los domingos frente a la televisión y la Cope, bajo las filigranas gótico floridas del retablo de la catedral de Toledo, y dice una y otra vez: no nos moverán.
Y añade: “La Iglesia no tiene otra palabra que decir que Cristo (pero en vez de comentarnos las Bienaventuranzas y Tentaciones nos saca documentos para orientar interesadamente el voto en las elecciones); ni otra riqueza que la de Cristo (y la televisión entonces, avergonzada, mira al suelo, mientras la Cope sale con aquello de “los moros que nos invaden” u otra de sus lindezas); ni otro poder que el de Cristo” (después de haber defendido estos años que la idea de España como unidad de destino en lo universal es un principio categórico de la moral cristiana). Ideas que se asoman, aunque en lenguaje eclesiástico, a los números 8 y 9 del documento en ayuda de unas opciones políticas frente a otras, de unas interpretaciones históricas frente a otras, y que nada tienen que ver con una moral inspirada en el Señor Jesucristo.
Leo a analistas políticos y coinciden en que los obispos tienen derecho como ciudadanos a hablar de lo que quieran. Y que una vez más ni quitan ni ponen rey, pero ayudan a su señor: las opciones más retrógradas, a cuyo servicio han puesto durante estos años su propia red de emisoras. Y como buenos padres intentan ahora orientarnos por ahí a sus hijos. Yo me escandalizo. Y no hago más que repetirme: con estos padres no puedo crecer adecuadamente; ni acceder a una autonomía sana y equilibrada; mañana me voy al juez para que, dada mi avanzada edad, me libere de la patria potestad de mis padres espirituales.
Pero resulta que en la madre Iglesia -¿por qué madre si son todos padres?- no hay poder judicial: es el mismo que el legislativo y el ejecutivo, o sea, el padre omnipresente, omnisciente, castrador.
Desalentado por tales fracasos para lograr ser persona mayor y responsable, me ensilencio, frecuento el Cántico Espiritual y leo El factor católico en la política española, de Rafael Díaz-Salazar. Luego abro el Evangelio -que es lo único que me sirve- y me encuentro con esta antigua sabiduría de Jesús de Nazaret: “Pero vosotros no os hagáis llamar maestro, porque uno solo es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. Ni llaméis padre a nadie sobre la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el que está en los cielos. No os hagáis llamar doctores, porque uno solo es vuestro Doctor, El Mesías”.
Lo leo tres veces. Y caigo en la cuenta de que no necesito acudir a nadie para lograr la liberación de la patria potestad de mis padres espirituales -cardenales, obispos, etcétera-. Al contrario: que este asunto del seguimiento de Jesús es una cuestión a gestionar en mi propia conciencia, aunque nadie me haya enseñado el valor cristiano de la libertad, de la responsabilidad inviolable de mi autonomía. Y que los demás me pueden prestar, sí, el servicio eclesial de la información, de la reflexión -no la influencia interesada- en aquellas cuestiones que tengan que ver con la herencia del maestro Jesús.
No con formas de interpretar la historia, o con maneras administrativas de organizar un Estado, o con los instrumentos mejores para abordar el terrorismo, u otras cuestiones de calado moral pero con una base científica opinable, etcétera. Que para eso tengo que ir a otras escuelas. Y ya deberíamos haber aprendido de los muchísimos errores e intromisiones cometidos en la historia eclesiástica y en el olvidado concepto teológico conciliar de la “autonomía de las realidades temporales”.
Así que si mis padres -cardenales, obispos, etcétera- quieren orientar mi voto político (aquí hay un problema de dignidad humana, no de colores ideológicos) según sus intereses, entonces me digo: pues para eso, ¡mejor huérfano! Y también, ¡otra Iglesia es posible! Una de relaciones fraternas, de ciudadanos con derechos -no de ovejas-, misericordiosa, que trabaje por las víctimas de esta sociedad opulenta -los leprosos del Evangelio- antes de andar preocupada por aferrarse a cuotas de poder. Una que ayude a leer la Palabra. Y los versos de san Juan de la Cruz: “¿Adónde te escondiste, / Amado, y me dejaste con gemido?”.
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Esta es la opinión sobre las próximas elecciones generales de nuestra estimada amiga Maria Luisa Prudencio desde Extremadura:
Bien, bien, todo esto y mas es verdad, a mi no me preocupa la derecha rancia de este pais-nostalgico. La derecha es asi y que con su pan se lo coman.
Lo grave esta en la polarizacion, PP-PSOE, y en el VOTO, del miedo, con el que corremos el riesgo de vivir de rodillas. ¿os dais cuenta que se ignora a los demas pequeños partidos, que no se le nombra?, el sistema se prepara para que ellos se repartan el pAstel y caemos en la trampa, como por ejemplo, es este PPS. "LA CUNA DE LOS HOMBRES FUE MECIDA CON CUENTOS DE MIEDO" (Leon Felipe).
Soy mujer con conciencia de mujer, madre, hija porque aun tengo madre y lesbiana, porque tengo pareja de mi mismo sexo hace 15 años y acabo de casarme, soy creyente en Jesus de Nazaret y su proyecto de vida mas justa. Muchas leyes han sido aprovadas en esta legislatura por todo el arco parlamentario, por todo;(menos por el PP,cosa logica) no, lo olvidemos, en los proximos cuatro años, se esta preparando que solo el bipartidismo, este presente en el parlamento, como ocurre en mi comunidad autonoma, EXTREMADURA, OS PUEDO ASEGURAR QUE NO ES LO MEJOR PARA LOS CUDADANOS Y CIUDADANAS DEL PAIS,no, milito en ningun partido, si lo hiciera os lo diria.
Reflexionemos, sobre lo del voto util ¿O VOTO DEL MIEDO? yo votare en libertad, o no votare, que tambien es libertad, pero no ire de rodillas a votar, y espero que no caiga nunca en la tentacion de andar de rodillas.
Fraternalmente. Marisa.
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Intervención en un acto electoral de
Adela Jiménez Villarejo
Compañeros, compañeras, amigos, amigas:
Quiero agradecer a todos y a todas vuestra presencia en este acto, también agradecer a todos los que han apoyado mi candidatura al Senado.
Quiero empezar con unas ideas que me han hecho reflexionar: “La política ha muerto, viva la política”, esta frase no es mía, sino de Pedro Casaldáliga, obispo de Brasil, que lleva toda una vida dedicada a defender los derechos de los más desfavorecidos por el sistema. Pienso que la política se ha ido convirtiendo en un espacio ajeno a la gente. Y son partidos como Izquierda Unida, los que tienen que devolver la ilusión y las ganas de participar en un proyecto que ponga a los gobiernos y sus políticas al servicio de los intereses de la mayoría de la población.
Renovar la política es devolvérsela a la gente, y esto es lo que nos presenta el programa de Izquierda Unida.
Además de dar mi visión global de la situación actual del Senado y de las propuestas de nuestro programa, haré hincapié en dos temas que me interesan mucho, el de la mujer y la emigración, en el que estoy colaborando desde hace tiempo. Son muchas las propuestas que Izquierda Unida hace en este sentido.
Nos encontramos ante un Senado que no es fácil de justificar, si bien la ley lo define como Cámara de representación territorial, nunca ha asumido estas funciones, más bien al contrario, la Cámara Alta ha permanecido subordinada a la Baja en todas sus atribuciones, también en los asuntos referentes a las Comunidades Autónomas. Cualquier iniciativa de Ley pasa primero por el Congreso para su tramitación y aprobación. Tampoco el Senado cuenta con la capacidad de control de gobierno. Después de casi treinta años, el senado no tiene definidas adecuadamente sus funciones. Es importante reseñar, el escaso papel de los senadores en las reformas de los Estatutos que han pasado por la Cámara.
Desgraciadamente, tanto el Partido Popular como el Partido Socialista se han beneficiado de un Senado reducido a una cámara, en palabra de un compañero, parasitaria.
Desde Izquierda Unida defendemos un Estado federal, plurinacional, democrático y solidario, conciliando unidad y diversidad.
Defendemos un proceso de reforma constitucional que plantee el reconocimiento de nuevos derechos, una reforma de las instituciones, garantías constitucionales para los principales derechos sociales, reforma de una ley electoral totalmente injusta que favorece el bipartidismo y perjudica a los demás partidos, para esto defendemos un sistema proporcional y justo.
Para esto defendemos una reforma del Senado en un sentido federal. Reforma del senado para convertirlo en una verdadera cámara de representación territorial. Tal reforma debe realizarse para la configuración de España como un estado federal, democrático y solidario.
Es importante dinamizar, impulsar y llegar a conseguir que la participación de los ciudadanos en el Senado sea realmente útil; porque lo es en sí. Pero ¿Quién conoce y sabe lo que es el Senado?
Un senado que debe tener competencias como órgano de control del gobierno, y como órgano con competencias exclusivas en los temas de política autonómica, incluyendo el derecho a veto de los proyectos de Ley del Congreso que afecten a las competencias de las Comunidades Autónomas.
Para esto, nos parece imprescindible:
-reforzar los mecanismos para el cumplimiento del principio de solidaridad interterritorial y
-que haya una representación directa de las Comunidades Autónomas.
Hasta aquí, la configuración de estado federal y democrático que deseamos, pero creo que debe haber algo más, y me remito a un párrafo de nuestro manifiesto que me parece fundamental: La Izquierda en Andalucía debe saber conjugar el nacionalismo solidario y sus aspiraciones de soberanía territorial, con el internacionalismo, como una herramienta que evite la desigualdad y la marginalidad de las distintas naciones, territorios y ciudadanos.
Y en ese nacionalismo solidario debemos incluir a todos y todas aquellas personas que dejando sus países, arriesgan su vida para buscar aquí una vida mejor.
Pero a esta llegada respondemos con blindajes de fronteras, vallas de alambradas, etc. Que además de hacer inaccesible el paso por las fronteras, ocasionan sufrimientos y hasta muertes, como ocurre con las pateras.
Al margen de la regularización de inmigrantes, se mantiene una ley de extranjería injusta e inmoral, que niega o recorta los derechos y somete a un trato discriminatorio a las personas en función de su origen nacional. Nos encontramos con una regulación cada vez más restrictiva debido al endurecimiento de las políticas de inmigración en toda la Unión Europea. Que hace que buena parte de nuestra población inmigrante se encuentre al margen del ejercicio de los derechos humanos más elementales.
El bloqueo de cualquier tipo de inmigración que no sea el estrictamente laboral, el escándalo del “contrato de integración”, nos afirma en el convencimiento de que sólo se quiere inmigrantes cualificados.
Por esto, desde Izquierda Unida, defendemos la dignificación de la situación de las personas inmigrantes. Que hay que luchar por todos los medios contra toda clase de discriminación, contra el racismo y la xenofobia, que a base de discursos y manifestaciones va penetrando en la sociedad, inyectando un odio y un miedo hacia todo lo que es diferente.
De entre todas las propuestas que hace Izquierda Unida, me parece importante reseñar el tema del Asilo, hay que restituir al asilo su carácter de derecho humano fundamental. Tenemos conocimiento de que aquí en Málaga, con frecuencia se da el inadmitido a trámite.
Y también garantizar la acogida y la tutela de menores extranjeros. Un menor no puede ser repatriado sin el consentimiento de los padres.
(Aquí podías hablar algo de la Centros de internamientos)
Apoyaremos y defenderemos todas las medidas para que la igualdad de género sea una realidad, tanto en las mujeres inmigrantes como en las de aquí.
Y lucharemos para erradicar la violencia de género, que no haya más muertes, ni maltratos físicos ni psíquicos. Es la sociedad entera la que tiene que levantar su voz y su grito ante esta lacra social que nos invade.
Nos encontramos hoy también, con un auténtico retroceso en conquistas ya conseguidas hace treinta años, me estoy refiriendo al derecho al aborto, nos encontramos con una verdadera persecución contra las mujeres que libremente han decidido abortar. Urge la revisión y puesta al día de la Ley del aborto. “las mujeres parimos, las mujeres decidimos”…
Entre todas las medidas, hay una que me parece fundamental: Creo que en la educación se debe garantizar que se represente a la mujer como sujeto activo de la Historia y de la Sociedad, eliminando los estereotipos que reproduzcan modelos y actitudes sexistas. Yo añadiría también, racistas y xenófobas.
La igualdad entre los hombres y las mujeres, a todos los efectos, como principio fundamental de nuestra sociedad
Y para terminar, he sacado de una columna de un periódico de Manuel Vicent, algo que me llamó la atención y me hizo pensar:” Cándido en latín significa blanco: de ese vocablo se derivan candor y candidato. En la antigua Roma, a los aspirantes a un puesto en el Senado se les llamaba candidatos porque en el período electoral se paseaban por el foro ataviados con una toga blanca para mostrar públicamente que tenían un pasado limpio y que también eran limpios sus propósitos. Hoy el candor es una virtud poco apreciada en política.”. Desde la izquierda tenemos que transmitir estos valores de la transparencia y de la honestidad, Esperemos que nuestras propuestas sean apreciadas como se merecen y encaucen las aspiraciones de cambio hacia la izquierda, frenando el paso a las políticas de derechas. El camino no es fácil, en esta precampaña hemos podido comprobar cómo desde los medios de comunicación se incita y se proyecta el bipartidismo, cómo se habla sólo de candidatos y no de proyectos, cómo los cheques y las promesas ocupan los discursos… El nuestro, el de Izquierda Unida ha de ser otro, pero firme y seguro, que anime y dé esperanza, que los trabajadores y trabajadoras sientan que es el suyo…
Es difícil el camino pero, como decía Labordeta. “HABRÁ QUE FORZARLA PARA QUE PUEDA SER”
Muchas gracias
Adela Jiménez Villarejo
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ANTE LAS ELECCIONES GENERALES 2008 EN ESPAÑA
P.Mario desde Portugal
_Traducido por Juan Hernández Jover.______________________________________
2008 FEBRERO 02
Los obispos de nuestra vecina España, a un mes de elecciones generales en el país, continúan dando sucesivas y suicidas muestras de que viven llenos de añoranzas de su inolvidable amigo Franco. Tal como los obispos portugueses, todos estos años después de Abril de 1974, todavía continúan llenos de añoranzas de Salazar. Tanto, que hasta ya se habla cada vez más abiertamente en la net de su posible beatificación y canonización!!! Uno y otro fueron dictadores, de los más crueles. Uno y otro fueron fríos asesinos de Estado. Uno y otro fueron tiranos. Pero eran por supuesto,católicos, iban a misa, o tenían capellán privado que acudía solícito a celebrar misa a los respectivos palacios del Poder donde vivían atrincherados. Por encima de todo, eran para los obispos de los dos Estados una especie de prolongación, en pleno siglo XX, del también nostálgico emperador Constantino, al menos, en lo tocante al reconocimiento e imposición de la Iglesia católica como única y verdadera, cuyos cultos públicos toda la gente,destacada en la función pública, debería reconocer y frecuentar, aunque fuese hipócritamente. Dios, Patria y Familia eran los tres valores estructurantes de su Poder dictatorial, cultivados e impuestos por ellos a todo el pueblo. Constituían los tres ejes fundamentales de cada uno de los dos Regímenes. Dios, Patria, y Familia?, nunca podrían ser discutidos. Dios, sólo podía ser el Dios de los obispos católicos que los bendecía a ellos y a su Tiranía, por más ídolo que él fuese. Patria, sólo podía ser la de los dos dictadores y asesinos de Estado, elegidos directamente por el Dios de los obispos católicos para esa divina función temporal. Y Familia, sólo podía ser la familia católica romana que los obispos y sus clérigos nunca podrían constituir - el celibato eclesiástico era y (todavía lo es) impuesto por ley canónica: no es opcional, porque si lo fuese, se vendría abajo todo el sistema, aparte de que no podrían imponer a mujeres y hombres , a través de sus párrocos el re-dirigirlos hacia los conventos y monasterios, obligándoles a ser eunucos forzados, con todo lo que ello supone de acuartelamiento y de fascismo. Ni siquiera Dios, el de Jesús, alguna vez podría tener lugar en la mente y en el corazón de las personas, a no ser en los ateos del Dios de los obispos y de sus dos fieles dictadores, y en algún católico extrañamente disidente de la Iglesia y por ello mirado y tratado como hereje y traidor, digno del más completo ostracismo. Igualmente la Patria les era negada a los disidentes políticos, a ser privados de libertad y encadenados, y a los que el Régimen no conseguía prender, no tenían mas opción que el exilio forzado durante años y años, puesto que eran perseguidos con dureza aun en la clandestinidad. Asimismo, jamás había lugar en esa Patria para los millones de pobres que se veían obligados a emigrar “a salto de mata” hacia otros parajes, a la búsqueda de otros espacios y oportunidades que les permitiesen vivir con algo de dignidad. Aparte de que el modelo de Familia católica no reconocía para nada la libre expresión de afectos entre personas heterosexuales y mucho menos si eran homosexuales, los cuales eran perseguidos y tratados como escoria de la sociedad, bajo el común denominante de “vagos y maleantes “. Por ello, la Represión era dirigida hacia otros modelos de Familia,que no fuese la establecida por el régimen,que naturalmente era la católica,apostólica y romana. Y la Hipocresía también. Podía acontecer aquí y allí, pero siempre bajo la forma de clandestinidad y de "pecado", nunca como práctica asumida y reconocida por la Ley de cada uno de los dos Estados. En estas materias, la Ley era exclusivamente la que imponía la Moral de los Obispos, los cuales no sabían nada de afectos, ni de familia. La única cosa que sabían y enseñaban en los púlpitos y en los altares como doctrina moral, es que hasta ellos mismos habían sido concebidos en pecado, habían nacido en pecado, las respectivas madres eran pecadoras, pues, para poder concebirlos y dar a luz, habían perdido la virginidad genital que, en su doctrina, era la cumbre de la perfección a la que cualquier joven, ella o él, podría y debería aspirar, ya que el sexo, aunque realizado para procrear, era siempre pecado, si no mortal, al menos venial, pero suficiente para alejar de la comunión en las misas a las parejas que lo practicasen dentro de su propio boda! Fuera de esta aberrante visión moralista y obscena, no había salvación. Palabra de los obispos católicos, siempre rubricada y sancionada como Ley Civil por los dos dictadores amigos de ellos y amigos entre sí. Hasta los ateos o agnósticos que no quisiesen ser mirados bajo sospecha política deberían, en esos años de Plomo y de Invierno político y eclesial, estar con la Iglesia de los obispos católicos, respetarla, frecuentar sus cultos y,ante todo, estar a bien con ellos y con los sacerdotes que estaban al cargo de cada parroquia. ¿Franco y Salazar eran ambos, fríos asesinos de Estado, dictadores, tiranos? Los obispos bien sabían que sí, pero también sabían que ellos eran así por gracia de Dios, y para mayor gloria de Dios . Porque, para los obispos católicos, todavía hoy, cuando los seres humanos disienten de ellos y de sus doctrinas y de sus moralismos se vuelven un peligro público. La Religiosidad empieza a dar lugar a la Laicidad, los templos empiezan a quedar para las moscas, las catequesis moralistas y pre-científicas o lo que es lo mismo, anti-científicas pasan a ser objeto de humor de los profesionales .Dios pasa a ser el Gran Misterio en lugar de ser la Gran Evidencia, la Libertad de conciencia pasa a ser la gran marca de la presencia de lo Humano en la Historia, la Fe deja de ser Inquisición y Religión, para ser cada vez más Opción y Práctica Política soberana de los pueblos y con los pueblos y, sobre todo, los seres humanos dejan de ser rebaño, para pasar a ser Sujetos con sus vidas y la vida del Universo en sus propias manos. Los obispos católicos siempre fueron analfabetos en Libertad y en Responsabilidad. Siempre fueron peritos en Obediencia y en Subordinación, en Vasallaje. Vasallos del Papa de Roma, sucesor del Emperador romano, se piensan y comportan como príncipes y señores absolutos ante sus respectivos súbditos en las diócesis que presiden autocráticamente, ante sus respectivos párrocos, que ellos nombran y destituyen, cuando los mismos les son dóciles. El Código del Derecho Canónico todavía vino a imponer algunas limitaciones a esta arbitrariedad episcopal, pero, cuando los obispos quieren, hasta sus cánones son letra muerta. Fue así en los años de Plomo del Fascismo de Franco y de Salazar. Y todavía es así, a día de hoy, aunque de forma ya no tan escandalosa, pues los tiempos que se viven son muy diferentes y no lo permitirían. Pero que los obispos católicos continúan ahí con añoranzas de esos tiempos está fuera de dudas. Prueba de eso es la guerra cada vez más abierta que los obispos católicos de España están protagonizando contra la Modernidad, contra la Secularidad, contra la Libertad, contra el Ser Humano libre y responsable. Como pretexto a su liderazgo, confunden a propósito modernidad con modernismo, laicidad con laicismo, libertad con gamberrismo, ser humano libre y responsable con libertino.Son la Mentira en acción, a semejanza de los Sumos Sacerdotes del tiempo y del país de Jesús. De tan ciegos que están, ni siquiera ven que lo están ellos mismos, destruyendo la Iglesia “desde dentro”, cuando más piensan que la defienden. Sólo que su Iglesia no es la Iglesia de Jesús. No tiene el Espíritu de Jesús. Este PASA, está PASANDO por fuera de ella, atraviesa la Sociedad española y hasta es Él quien más se levanta contra los obispos católicos. Si ellos desconocen las Señales de su PASO, son analfabetos en la interpretación de las Señales. Todavía no se dieron cuenta de que el Dios que adoran es un ídolo, padre de Mentira y Asesino. Por ello, o cambian su Dios, por el de Jesús, o mejor fuera que nunca hubieren sido ordenados obispos. No sé como este enfrentamiento encabezado por los Obispos católicos del Estado español contra la Modernidad y la Secularidad va a terminar. Pero lo peor que podría acontecer a los obispos católicos es que fuesen ellos los vencedores. Porque esa victoria sería la del Obscurantismo y del Moralismo, de la Mentira y del Infantilismo, lo que representaría un gran paso atrás en la Historia, una especie de regreso a la Edad Media. Confío en el discernimiento de las personas y de los pueblos del Estado español. Ya dieron suficientes pruebas de madurez. E irán a darlas, una vez más. Con ellos, está también la Iglesia cristiana de base del Estado español, levadura en la masa, sal de la tierra, luz del mundo, centinela en la ciudad. Sus muchos miembros tendrán mucho que hacer en estos días. Sé que no mirarán hacia otro lado en esta lucha. Y que estarán en primera línea de combate. Porque la Secularidad y la Laicidad son frutos, no del Demonio, del Demente, como dicen los obispos católicos, pero sí del Espíritu Santo, el de Jesús. Ir por ellas, fortalecerlas es ir por los Seres Humanos y por los Pueblos. Es contribuir al desarrollo en la Historia del Reino de Dios, anunciado y comenzado por Jesús, el de Nazaret. Avancen, pues, mis hermanas, mis hermanos de Fe del país vecino. Aun a costa de la vida. La Humanidad reconocerá que sois su fermento, su sal, su luz, su centinela. Y en vosotros, reconocerán a Jesús, el de Nazaret y regresará a él y a su Proyecto, bien lejos de este tipo de obispos católicos y de su Iglesia con añoranzas de Franco y de Salazar,y por ello, adoradores no del Dios Vivo, sinó del Ídolo.
Nota: Se quisieren comentar, envíenme un correo electrónico para
padremario@sapo.pt
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QUÉ VOTARÍA JESÚS
MIS PRIORIDADES COMO CRISTIANO A LA HORA DE VOTAR
Todo proyecto humano, todo partido político, es necesariamente como una cesta llena de manzanas sanas y hermosas, picadas, malas e incluso podridas. Ningún proyecto político puede pretender la exclusividad de representar todo lo que considero justo y necesario. Pero ¡por alguna cesta habrá que decidirse..¿Por cuál de ellas optar a la hora de votar.?
Creo que el criterio para seleccionar una de las cestas, para mí no puede ser otro, que el que tuvo en su vida Jesús de Nazaret. Él centró su predicación en “el otro que sufre”. Para él ocuparon un primer lugar los enfermos, los pobres, los mal vistos por la sociedad, los oprimidos como las mujeres, los encorsetados por estructuras, esquemas y leyes que suponían una carga pesada, sobre todo las religiosas que atan en lo más profundo, en las conciencias. Su vida fue fundamentalmente un quitar sufrimiento de los que vivieron a su alrededor. Sufrimientos físicos, de opresión, de esclavitud. Su preocupación por los que les había tocado pasarlo peor. Y consecuentemente tuvo un enfrentamiento con los políticos y dirigentes religiosos que, por lo que decía y por lo que hacía, le llevaron a morir como un subversivo.
Si él volviese a estar presente en nuestros días también él iría a depositar su voto en las urnas y a la hora de escoger la cesta por la que decidirse, algunas de las preguntas más fundamentales que necesariamente hoy se haría, serían:
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 ¿Qué se está haciendo con las personas mayores que disfrutan de unas pensiones no contributivas, con la rentas de inserción o que no disfrutan de pensión alguna?
 ¿Qué soluciones se están dando a la problemática que presentan los ancianos, discapacitados, disminuidos, dementes, pobres… que han quedado semiabandonados en la cuneta de esta opulenta sociedad que vivimos?
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 ¿Qué se está haciendo con los que están debajo del mínimo vital reconocido?
 ¿Cómo se está trabajando con los inmigrantes con papeles o sin papeles?
 ¿Se respeta de verdad a los que piensan o viven de otra forma a como yo pienso?
 ¿Se lucha por la igualdad plena entre hombre y mujer?
 ¿Se organiza la sociedad de forma que no haya nadie que se sienta excluido o discriminado por sus creencias, por su estado de vida, por ser homosexual, por organizar su vida personal o familiar como en su conciencia vea mejor?
 ¿Qué PIB se está destinando a los países que hemos empobrecido?
 ¿Qué proyectos se están dando de cara al agravamiento de las grandes amenazas ecológicas del planeta?
 ¿Cómo se atiende a los presos? ¿Se respetan en las cárceles los Derechos humanos dentro de ellas?
 ¿Como se está luchando por todo lo que suponga privilegios de unos sobre otros?
 ¿Hasta donde se apoya el seguir vendiendo armas a los países en guerra?
 ¿Se respeta de verdad la pluralidad de creencias sin tratar de imponer a otros lo que un grupo determinado piensa que puede ser lo mejor?
 ¿Se defiende una sociedad democrática, pluralista y laica, valorando positivamente la secularización, reconociendo la autonomía del Estado de derecho, sin pretender imponer un modelo de sociedad único para todos?
En esta legislaturas se han aprobados y puesto en práctica leyes como: La Ley de Dependencia, la Ley del Suelo, la ley de Igualdad de Género…y muchas otras que dan una respuesta positiva a muchos de estos interrogantes. Personalmente, solo por la Ley de Dependencia, me siento inclinado a escoger una de las cestas.
La problemática que presentan en nuestra sociedad los matrimonios de los homosexuales, el modo de concebir la familia cristiana, el divorcio, la asignatura de Educación para la Ciudadanía, las negociaciones con ETA … etc, que en estos días están en el candelero, son realidades discutibles, sobre las que cada uno desde su fe puede tomar opciones distintas, que de ningún modo tienen un fundamento evangélico, y que por tanto deberían ocupar un lugar bastante secundario a la hora de decidir nuestro voto.
Y sufro cuando veo cómo los obispos, al no querer asumir una sana laicidad, aceptada ya por los países europeos más avanzados, y al centrar su discurso en estos temas, de manera que lo consideren como decisivo para escoger una cesta, cambiar las leyes aprobadas por el parlamento, a fin de que su criterio sea impuesto a todos los ciudadanos, se estén produciendo en muchos un desprestigio de la iglesia muy acentuado y, en algunos, un laicismo y un anticlericalismo que nos retrotrae al periodo histórico que dio lugar a nuestra lamentable guerra civil.
Si algo bueno va a quedar de las tensiones que estamos viviendo, es que se hable ya de la emisora de los obispos, lo que dicen los obispos etc. como algo distinto de la Iglesia. Que sean cada vez más los que sentimos vergüenza de algunos obispos y que sintamos la necesidad de vivir nuestra fe teniendo como referente único a Jesús de Nazaret, pasando de los obispos y del montaje eclesial que tienen montado, para mantener un poder político, un poder económico y sobre todo un poder moral, el más importante de todos, con el que consiguen que el ciudadano se sienta bueno o malo o perverso en lo más íntimo de su conciencia y ante un dios siempre dispuesto a pedirle cuentas.
Manolo González
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La nota que podíamos esperar de los obispos. Ante las elecciones generales 2008
Cristianos socialistas
Eclesalia
Como Cristianos Socialistas hemos hecho un esfuerzo por elaborar una Nota que razonablemente podíamos esperar de los obispos ante las elecciones generales 2008. Está redactada de acuerdo al género propio de los documentos de Iglesia y desde la tradición de la misma. Con ánimo de propuesta y de diálogo.
“1. Voto en conciencia y responsable. Los ciudadanos y ciudadanas españoles hemos sido convocados a las urnas para el próximo 9 de marzo. Como en otras ocasiones ofrecemos a las personas y comunidades católicas y a quienes deseen tomar en cuenta la perspectiva que nace del Evangelio algunas consideraciones que estimulen el ejercicio de un voto que en todo caso debe ser en conciencia y responsable. Creemos que nos habita el derecho democrático y el deber cristiano de proponer criterios de discernimiento moral. La reflexión ética es del todo necesaria cuando se toman decisiones, como en unas elecciones, que han de contribuir al pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todas las personas y a la promoción del bien común.
2. Fe católica y pluralismo político. Hombres y mujeres católicos pueden apoyar partidos diferentes y militar en ellos, “una misma fe puede conducir a compromisos políticos diferentes” (Octogesima adveniens n. 50). Este pluralismo no es indiscriminado. Del Evangelio y la Doctrina Social de le Iglesia emanan unos criterios éticos que identifican una inspiración católica de la política. En cualquier caso ninguna opción política se puede identificar con el Evangelio. Los diferentes programas presentan contenidos más próximos o más lejanos a la fe y a las exigencias de la vida cristiana. Hay una tensión irreducible que debe convertirse en contribución y enriquecimiento cristiano de la vida pública. Un voto responsable exige la atención detenida a las ofertas de cada partido y un discernimiento de la tarea realizada a lo largo de la legislatura -“por sus frutos les conoceréis” dijo Jesús (Mt. 7,16)-.
3. Ética de los políticos y electores. Tanto católicos como ciudadanos que actúan responsablemente, antes de apoyar con su voto una u otra propuesta, han de valorar las distintas ofertas políticas, teniendo en cuenta el aprecio que cada partido, cada programa y cada dirigente otorga a la dimensión moral de la vida, que en política es singularmente la consecución del Bien Común. La calidad y exigencia moral de los ciudadanos en el ejercicio de su voto es el mejor medio para mantener el vigor y la autenticidad de las instituciones democráticas. La legitimación democrática no exime sino que exige a los representantes de la soberanía popular una acción política de acuerdo a los valores éticos compartidos que dimanan de la Constitución y de la Carta de los Derechos Humanos (“En los derechos humanos están condensadas las principales exigencias morales y jurídicas que deben presidir la construcción de la comunidad política. Estos constituyen una norma objetiva que es el fundamento del derecho positivo […] porque la persona es desde el punto de vista ontológico y como finalidad, anterior” -Compendio DSI, 388-).
4. Derecho a la vida y terrorismo. La defensa del inviolable derecho a la vida es el primer valor que debe ser defendido en la sociedad española. No cabe justificación explícita ni implícita de la acción terrorista, ni de sus formas de legitimación ideológica totalitarias y dogmáticas, “el terrorismo es intrínsecamente perverso, nunca justificable” (Valoración moral del terrorismo, 12). La memoria de las víctimas es el mejor antídoto contra el principio de la eficacia política del terrorismo, también la solidaridad y el reconocimiento social hacia sus familiares. Los modos para la erradicación del terrorismo corresponden a los representantes legítimos de la voluntad ciudadana que “pueden con todo derecho inclinarse hacia soluciones diferentes” (Gaudium et Spes, 74) en orden a la consecución definitiva de la paz sobre la base de la libertad y la justicia.
5. Derecho a la vida en el ordenamiento jurídico. En el ordenamiento jurídico se deciden de modo particular como dice Benedicto XVI “valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano, en particular con respecto a la defensa de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural”. La Iglesia nunca desfallecerá en la defensa moral del don de la vida, menos aún la más débil. Sin embargo la tradición cristiana no exige imponer estos valores por la persecución a través del código penal al conjunto de la sociedad (cfr. Católicos en la Vida Pública, 40). Corresponde a la prudencia política determinar los modos legislativos más adecuados para una preservación inequívoca de estos valores en situaciones límite y en cada contexto social (cfr. Gaudium et Spes, 36 y 76).
6. La promoción de la familia. La familia es el primer campo en el compromiso social. Es célula fundamental de la sociedad. Su apoyo necesita también medios económicos y legislativos dirigidos a asegurar su lugar primario en la humanización de la persona y de la sociedad. En tiempos en que el vínculo familiar se hace más vulnerable es precisa la promoción de la familia fundada en el matrimonio. En este ámbito familiar y afectivo, en el que hay no sólo humillación y amenaza, sino muerte violenta de mujeres a manos de sus esposos y parejas, es preciso un combate que debe alcanzar sus mismas raíces ideológicas y culturales. Al mismo tiempo el Evangelio es contrario a cualquier tipo de discriminación, también de las personas homosexuales. En Jesús no se puede fundar ninguna mentalidad cultural, por secular que sea, en contra de la dignidad humana. “el sábado está hecho para el hombre no el hombre para el sábado” (Lc. 2, 27). Como ha dicho el actual Papa siendo Prefecto de la Doctrina de la Fe en referencia a la homofobia “la dignidad propia de toda persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las acciones y en las legislaciones” (1 de octubre de 1986).
7. La opción preferencial por los desfavorecidos. En nuestra sociedad persisten e incrementan múltiples formas de dominación que no son conformes a la dignidad propia de los hijos de Dios. Es criterio central del Evangelio la prioridad de los desfavorecidos y de los últimos. Así lo dice el juicio a las naciones, “lo que hayáis hecho a cada uno de estos mis hermanos menores me lo hicisteis a mi” (Mt. 25, 40). Se han de priorizar políticas como las siguientes: de acogida y de integración de las personas inmigrantes y de sus familias, inspirada en principios de humanidad, vigilando para que no se difunda la tentación de explotar a los trabajadores extranjeros, privándoles de los derechos garantizados a los trabajadores nacionales; también políticas de educación, de salud, de atención social y de vivienda de acuerdo a la primacía del destino universal de los bienes, especialmente pensando en los desfavorecidos, en los jóvenes, los enfermos y las personas dependientes; políticas de empleo, con dignidad y seguridad, porque el trabajo es un derecho fundamental para la persona; políticas dirigidas a impulsar la corresponsabilidad de hombres y mujeres tanto en la vida pública, económica y laboral como en la familiar; políticas de cooperación al desarrollo y de solidaridad con los Países del Tercer Mundo.
8. Bienaventurados los que trabajan por la paz y la justicia en el mundo. El desarrollo económico y técnico ha incrementado la riqueza de forma exponencial. La humanidad tiene al alcance de la mano la superación del hambre, de las grandes enfermedades vinculadas a la pobreza y de las carencias estructurales en educación, trabajo y vivienda. Sin embargo, la desigualdad no sólo persiste sino que se acrecienta. Bienaventurados los que trabajan por la paz y la justicia (cfr. Mt. 5, 9-10). Son urgentes políticas nacionales y a escala internacional bajo el principio de que la persona, no el capital, constituye el centro de la vida económico-social. Han de eliminarse las enormes desigualdades económico-sociales. Lejos de la cooperación, se incrementan los conflictos bélicos y terroristas. “Nunca más la guerra” (Juan Pablo II). Las diferentes culturas y países deben cooperar hacia la construcción de un orden mundial más justo, solidario y en paz. En nuestro mundo globalizado la moralidad de la política internacional es una exigencia moral de primer orden. Una justa concepción del desarrollo ha de incorporar también la cuestión ecológica y la necesidad de políticas que preserven solidariamente el don de la Creación a futuras generaciones. “Es necesario un sí decisivo en las decisiones para proteger la creación, así como un compromiso firme para cambiar las tendencias que arriesgan con llevar a situaciones irreversibles de degradación” (Benedicto XVI).
9. Estado e Iglesia católica. Debe promoverse el principio de la “sana laicidad” (Benedicto XVI) que reconocemos en la Constitución española en la triple afirmación de la libertad religiosa, la no confesionalidad del Estado y la cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones religiosas. La Iglesia “no pone su esperanza en privilegios dados por el poder civil” (Gaudium et Spes, 76). Saludamos la política de igualdad de trato hacia las confesiones religiosas con notorio arraigo. El estatus de la enseñanza de la religión en la enseñanza pública es bien mejorable, no obstante valoramos los avances alcanzados con la enseñanza concertada católica, los relativos al profesorado de religión y a la colaboración del Estado en la autofinanciación de la Iglesia católica. Estimamos Educación para la Ciudadanía y los Derechos humanos como una contribución al pleno desarrollo de la personalidad humana a que debe contribuir la escuela, lo que en cualquier caso debe darse de acuerdo con el derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral de acuerdo a sus convicciones.
10. Bien común e identidades nacionales. La Iglesia católica reconoce la legitimidad ética de las posiciones nacionalistas que por métodos democráticos pretenden modificar la configuración política de la unidad de España en el ejercicio propio de la libertad de los ciudadanos y de los pueblos (Valoración moral del terrorismo, 31). Al mismo tiempo sostiene que, también en este caso, es necesario valorar el bien común de una sociedad pluricentenaria. Se trata de la difícil tarea de gobernar la pluralidad, de ir dando con fórmulas de convivencia que conjuguen identidades plurales y garanticen la solidaridad entre unas y otras comunidades, nacionalidades o regiones. Corresponde a todos hacer de la verdad histórica, un motivo para la reconciliación y la convivencia en libertad entre los ciudadanos españoles, no una excusa en favor de pretensiones particularistas o reivindicaciones ideológicas, de las que la propia Iglesia católica no está libre por principio.
11. Espíritu de colaboración en libertad. A través de esta nota deseamos colaborar sinceramente en el enriquecimiento espiritual de nuestra sociedad, en la consolidación de la auténtica tolerancia y de la convivencia en el mutuo respeto, la libertad y la justicia, como fundamento imprescindible de la paz verdadera. Respetamos a quienes ven las cosas de otra manera. Sólo pedimos respeto para proponer libremente nuestra manera de ver las cosas, que hemos dialogado con hombres y mujeres que honradamente viven su fe en diferentes mediaciones socio-políticas, sin que nadie se sienta amenazado ni nuestra intervención sea interpretada como una ofensa o como un peligro para la libertad de los demás.
Que el Señor ilumine y fortalezca a todos para actuar en conciencia y conforme a las exigencias de la convivencia en justicia y libertad”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
Para más información: http://cristianos.psoe.es
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Estimados/as lectores/as : A raiz de la lectura del artículo titulado ¿ Servicio de emergencia social ?,el entrañable compañero sociólogo Pere Barceló i Barceló,nos envía el siguiente comentario que publico en su propia lengua y más abajo traducida al castellano:
Cartes al director
Sobre la proclama dels bisbes
Els nostres bisbes fan política oberta? Els laics
també podem opinar? Arran de les darreres declaracions
que ens arriben com a directrius doctrinals de la CEE
referent als vots dels cristians per a les properes
eleccions del mes de març, els laics també volem
aportar el nostre punt de vista cristià. Som part d'un
Poble de Déu, reconegut pel Vaticà II, amb el carisme
de profeta, sacerdot i del carisme reial. Encara que
sigui de manera individual o de petit grups, o de
simples comunitats cristianes, podem dir-hi la nostra.
No ho creis així? El que molts cristians pensam és que
per emetre el vot també cal tenir present com s'atén
un col·lectiu de sis milions de persones jubilades
(que és un col·lectiu ben nombrós). Com s'aplica la
llei de dependència, tot allò relacionat amb les de
recursos socials amb els menys afavorits, l'atenció
als grup minoritaris marginats, (siguin o no
homosexuals, prostituïts o prostitutes, que ens
precediran al Regne de Déu), als immigrants (malgrat
creïn pels autòctons certs desajustaments), als
problemes de l'habitatge dels joves i dels majors, les
residències públiques per malalts especials; l'ajut a
la natalitat de manera indiscriminada, el
desenvolupament dels Drets Humans en tota la seva
plenitud tant per a espanyols com per als africans,
hispanoamericans, asiàtics? etc. Ha arribat aquests
dies un bon missatge evangèlic amb la figura del nou
Propòsit General dels jesuïtes que, deixant la
residència prioral, se'n va anar a viure a una chavola
de llaunes al Japó; ara des d'on prediqui, la seva veu
serà evangèlica no només de paraula, sinó també de
fets. El bisbe mallorquí Miquel, en una de les seves
primeres cartes dirigides al Vaticà, demanava al papa
que anés a viure a un piset de Roma, que deixés els
luxes de la Cort Vaticana, perquè així, faria més
creïble la seva predicació. Pot ser que també
nosaltres estiguem equivocats, però si féssim una
consulta al Poble cristià ben segur que, veure els
nostres bisbes vivint en pobresa, preocupats pels més
pobres, defugint de grandeses i de riqueses i de les
amistats dels més poderosos, de la demanda constant de
privilegis, sent servidors humils, qui s'hi podria
resistir? Conec de prop gent eclesiàstica, tant
clergues com laics, que serveix causes com les dels
drogoaddictes, dels treballadors encara que siguin
dels honorats femeters, dels malalts de la Sida, dels
terminals, dels orfes, dels analfabets, dels de
malalties infeccioses, etc. ningú protesta contra
ells, els veuen evangèlics i punt? No sé si es pot dir
el mateix dels senyors bisbes espanyols? Crec en allò
que va dir Jesús, que es faria present quan dos més es
reunissin en nom seu. Ara que començam la Quaresma per
convertir- nos, necessitam que Jesús es faci present a
l'hora de les eleccions!!!
Pere Barceló, sociòleg. Puigpunyent.
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Cartas al director
Sobre la proclama de los obispos
Nuestros obispos hacen política abierta? Los laicos
también podemos opinar? A raíz de las últimas declaraciones
que nos llegan como directrices doctrinales de la CEE
referente a los votos de los cristianos para las próximas
elecciones del mes de marzo, los laicos también queremos
aportar nuestro punto de vista cristiano. Somos parte del
Pueblo de Dios, reconocido por el Vaticano II, con el carisma
de profeta, sacerdote y del carisma real. Aunque
sea de manera individual o de pequeño grupos, o de
simples comunidades cristianas, podemos decir nuestra opinión.
No lo creéis así? Lo que muchos cristianos pensamos es que
para emitir el voto también es preciso tener presente como se atiende a
un colectivo de seis millones de personas jubiladas
(que es un colectivo bien numeroso). Como se aplica la
ley de dependencia, todo aquello relacionado con los
recursos sociales con los menos favorecidos, la atención
a los grupos minoritarios marginados, (sean o no
homosexuales, prostituidos o prostitutas, que nos
precederán al Reino de Dios), a los inmigrantes (pese a que
creen a los autóctonos ciertos desajustes), a los
problemas de la vivienda de los jóvenes y de los mayores, las
residencias públicas para enfermos especiales; la ayuda a
la natalidad de manera indiscriminada, el
desarrollo de los Derechos Humanos en toda su
plenitud tanto para españoles como para los africanos,
hispanoamericanos, asiáticos? etc. Ha llegado éstos
días un buen mensaje evangélico con la figura del nuevo
Prepósito General de los jesuitas que, dejando la
residencia prioral, se fue a vivir a una chavola
de latas en Japón; ahora desde donde predique, su voz
será evangélica no sólo de palabra, sino también de
hechos. El obispo mallorquín Miquel, en una de sus
primeras cartas dirigidas al Vaticano, pedía al papa
que fuese a vivir a un pisito de Roma, que dejase los
lujos de la Corte Vaticana, porque así, haría más
creíble su predicación. Puede que también
nosotros estemos equivocados, pero si hiciésemos una
consulta al Pueblo cristiano con toda seguridad que, si viesen a nuestros obispos vivir en pobreza, preocupados por los más
pobres, rehuyendo de grandezas y de riquezas y de las
amistades de los más poderosos, en demanda constante de
privilegios, siendo servidores humildes, ¿quién se les podría
resistir? Conozco de cerca gente eclesiástica, tanto
clérigos como laicos, que sirven a causas como las de los
drogadictos, de los trabajadores aunque sean
de los humildes basureros; de los enfermos del sida, de los
terminales, de los huérfanos, de los analfabetos, de los aquejados por
enfermedades infecciosas, etc. Nadie protesta contra
ellos, los ven evangélicos y punto. No sé si se puede decir
lo mismo de los señores obispos españoles. Creo en aquéllo
que dijo Jesús, que se haría presente cuando dos o más se
reuniesen en su nombre. Ahora que comenzamos la Cuaresma para
convertirnos, necesitamos que Jesús se haga presente a
la hora de las elecciones!!!
Pere Barceló, sociólogo. Puigpunyent.
Texto traducido por Juan Hernández
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PROFUNDIZAR EN LA DEMOCRACIA Y EN LA SOLIDARIDAD.
(Ante las elecciones generales de 2008)
El Grup de Rectors del Dissabte, ante las próximas elecciones generales del día 9 de marzo, ofrece sus reflexiones para iluminar la construcción de las propuestas políticas y el libre ejercicio del voto, desde la perspectiva evangélica.
La autoridad del magisterio de la Iglesia en la contienda electoral se inscribe exclusivamente en la iluminación de la conciencia moral para el ejercicio libre del voto ante las propuestas políticas que se presenten. Ningún miembro de la Iglesia puede sustituir la decisión última de la conciencia, que permanece siempre como la instancia suprema y decisiva para la orientación del voto. Ningún obispo ni conferencia episcopal pueden modificar esta doctrina conciliar, a pesar de sus frecuentes intervenciones públicas orientadas a inclinar el voto de los cristianos hacia la opción conservadora o hacia posiciones mucho más extremas. La fe cristiana permite diversidad y pluralidad de opciones políticas, siempre que tiendan a favorecer el bien común y la promoción de la justicia.
Desde la perspectiva de los valores del Reino de Dios, nos proponemos colaborar en la for-mación de la conciencia y ayudar a que el votante católico recupere su libertad, sin miedo ni coac-ciones, ya que no están en juego ni posiciones dogmáticas, ni visiones totalitarias, sino programas de acción que cada uno debe libremente discernir. Este llamado a la libertad de conciencia no presi-de ciertas manifestaciones de algunos obispos, que se identifican peligrosamente con las propuestas más conservadoras, hasta patrimonializar la fe de la Iglesia en un único partido o en ideologías bien definidas. Cuando hacen eso, parece que no tienen en cuenta las consecuencias lamentables que esta posición provocó, en épocas bien recientes, en nuestro pueblo y en la Iglesia.
Renovar la política
Apoyamos la dignificación de la acción política a través de comportamientos que la sitúen más allá de la crispación, el linchamiento o el hostigamiento visceral, así como a los grupos que presenten en sus listas a políticos honestos y competentes y que propongan fórmulas para promover la ética política, la convivencia cívica y solidaria y la cultura de la trasparencia en la acción social, económica, política y mediática.
Calidad democrática
Apoyamos a las fuerzas políticas que elijan el diálogo y la negociación como cauces en la resolución de conflictos y en la búsqueda de la paz; que sean capaces de llegar a acuerdos pos-electorales en orden a unir esfuerzos en favor del interés común; que luchen contra la corrupción y reformen la ley electoral para profundizar en la democracia y la participación; que desbloqueen las instituciones básicas como el Parlamento y la Magistratura; que rechacen medidas que conculquen derechos democráticos de personas, pueblos o grupos; y que amplíen los derechos civiles y sociales de todas las personas, cualquiera sea su orientación ideológica, cultural, religiosa, sexual, o nivel de capacidad o discapacidad intelectual
La centralidad de los últimos
Apoyamos las propuestas políticas que antepongan los ideales de justicia social y solidari-dad; que propongan medidas que dignifiquen el trabajo y prioricen las necesidades de las personas excluidas y grupos socialmente empobrecidos; que favorezcan las medidas redistributivas a favor de los que tienen menos poder adquisitivo; que fomenten la igualdad en derechos y responsabilidades de las personas inmigrantes; y que potencien la lucha contra la pobreza mundial y la cooperación al desarrollo.
El desarrollo sostenible
Apoyamos las propuestas económicas y urbanísticas basadas en un desarrollo sostenible, transparente y sustentable; que antepongan el bien común al lucro personal mediante medidas co-ntra el desarrollismo salvaje que destruye la naturaleza; que procuren la defensa del medio ambiente frente al crecimiento depredatorio realizado al amparo de información privilegiada o concesiones interesadas; y que garanticen la sostenibilidad del planeta y el futuro de las nuevas generaciones.
Valores compartidos
Apoyamos a quienes favorezcan políticas culturales que promuevan valores, tanto laicos como religiosos, por ser auténticamente humanos, como el respeto a la dignidad del ser humano; el reconocimiento integral de sus derechos; el hambre y sed de justicia; el rechazo de toda opresión, violencia o discriminación; el espíritu de tolerancia, pluralismo y autonomía; la calidad de vida y la promoción de la salud.
La laicidad democrática
Apoyamos las propuestas respetuosas de la laicidad del Estado y de la política; que no con-viertan la religión en un elemento de diferenciación política-jurídica, ni consientan la indebida inje-rencia clerical; que propongan la libertad religiosa y el trato igualitario de las confesiones religiosas; y que reconozcan el pluralismo ético de la sociedad española y el papel público de la religión con el derecho a intervenir cuando se violen los derechos fundamentales de las personas y pueblos –principalmente de los pobres- incluyendo en este supuesto modalidades de aborto y de eutanasia, difícilmente compatibles con el respeto a la vida.
Servicios públicos
Apoyamos las medidas que fortalezcan los servicios públicos a fin de que lleguen a toda la ciudadanía y en especial a los más desfavorecidos; que garanticen que los servicios sociales, sanita-rios, culturales, de transportes, habitacionales, deportivos y de ocio sean accesibles a toda la pobla-ción; y que faciliten el predominio de estos servicios públicos frente a las privatizaciones, para que conecten con las aspiraciones de los barrios populares.
El Estado español es plural y complejo
Apoyamos todos los esfuerzos orientados al reconocimiento práctico y real de las identida-des nacionales de los diversos pueblos del Estado, defendiendo y promoviendo sus específicas pe-culiaridades culturales, lingüísticas y socio-políticas.
Desde estas convicciones conciliares, que compartimos con otras personas y grupos, hace-mos un llamamiento a participar activamente en el proceso electoral y, tras discernir los programas, favorecer aquéllos que mejor promuevan los valores indicados, desde la fidelidad a la propia con-ciencia.
València febrer de 2008
GRUP DE RECTORS DEL DISSABTE
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DECLARACIÓN DE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN DE TEÓLOGOS Y TEOLOGAS JUAN XXIII ANTE LA NOTA DE LA COMISIÓN PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA SOBRE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES GENERALES
La Nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española sobre las próximas elecciones generales, fechada el pasado 30 de enero, ha agudizado el malestar y la confrontación que, desde hace meses, existe en la sociedad española entre la Iglesia Católica y el Estado. Con el deseo de aportar elementos de juicio para los ciudadanos y las ciudadanas, la Junta Directiva de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII quiere manifiestar lo siguiente:
1. Pensamos que los obispos hacen bien en recordar que “los católicos pueden apoyar partidos diferentes y militar en ellos” y que “no todos los programas son igualmente compatibles con la fe y las exigencias de la vida cristiana”. Los obispos son ciudadanos del Estado español y, como tales, pueden expresar en público sus puntos de vista sobre los asuntos que ellos crean convenientes, al igual que los demás ciudadanos.
2. Ahora bien, además de ciudadanos, los obispos son los dirigentes oficiales de la confesión religiosa con mayor implantación en la sociedad española. Lo cual conlleva, entre otras cosas, que ellos tienen una influencia especial sobre las conciencias de los creyentes católicos. En consecuencia, sus directrices relacionadas con las opciones políticas corren el peligro de influir en muchas personas que se ven en la difícil situación de tener que pensar y actuar de una forma como “ciudadanos” y de manera enteramente opuesta como “creyentes”.
3. Es lo que está ocurriendo en este momento en la sociedad española. Los obispos se han alineado con la derecha política más extrema, como ha sucedido en otras ocasiones, por ejemplo, en la Concentración de la Familia Cristiana el 30 de diciembre de 2007. Con este proceder están acentuando la brecha que se ha abierto entre españoles de ideas políticas distintas o contrapuestas, perjudican gravemente la convivencia cívica, e incluso dañan a la propia Iglesia católica, ya que de lo dicho por ellos parece desprenderse que sólo pueden ser buenos católicos quienes votan al PP. Lo cual es como afirmar que los católicos, o son de derechas o no pueden ser católicos.
4. Como ya es habitual en este tipo de documentos, los obispos utilizan argumentos políticos para justificar sus posiciones, sin referencia alguna a las orientaciones y actitudes evangélicas. Lo que lleva a mucha gente a pensar que intervienen en la campaña electoral.
5. Nos parece inaceptable que los obispos hagan uso del tema del terrorismo en la citada Nota y lo conviertan en arma electoral arrojadiza contra el Gobierno, sin aportar propuestas de paz ni proponer caminos de reconciliación.
6. En contra de lo que afirman en el número 7 de la Nota, creemos que tanto la legislación vigente como los poderes públicos respetan los sentimientos religiosos de los ciudadanos, así como la libertad religiosa, y facilitan el estudio de la religión católica en el marco escolar para quienes deseen cursarla libremente. Creemos, asimismo, que la asignatura de Educación para la Ciudadanía pretende ofrecer una educación cívica en el respeto a los derechos humanos y no entra en la esfera de la conciencia personal ni lesiona el derecho de los padres.
7. Las cuestiones morales que los obispos señalan en la Nota como incompatibles con la fe cristiana no cuentan con el consenso ni de la comunidad creyente, ni de los teólogos católicos, ni siquiera de todos los obispos. Temas como los modelos de familia, la concepción del matrimonio, la legislación sobre el aborto o la eutanasia son “cuestiones disputadas” sobre las que hay una pluralidad de opciones entre los propios católicos.
8. Después del concilio Vaticano II, la Iglesia católica tomó conciencia de la necesidad de situarse en el seno de las sociedades democráticas, pluralistas y laicas, valorando positivamente la secularización, reconociendo la autonomía de la política, respetando el Estado de derecho y sin pretender imponer su modelo de sociedad. Se ponía así fin a la larga época de Cristiandad, que los obispos españoles parecen añorar.
Madrid, 3 de febrero de 2008
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Los obispos y el voto .Editorial de El País
El País
La Conferencia Episcopal vuelve a interferir en la política, interviniendo en la precampaña
La Conferencia Episcopal ha emitido una nota sobre las elecciones del 9 de marzo, en lo que ya parece haberse convertido en una rutina. No se trata de negar a los obispos su derecho a introducir sus mensajes pastorales en la vida política, sino de recordarles que, a diferencia del resto de los ciudadanos, ellos disponen de un espacio exclusivo y reservado para hacerlo: los templos. Si se deciden a abandonarlos, como sucede cada vez que emiten una nota semejante a la de ayer, deben atenerse a las reglas pactadas entre ciudadanos y recogidas en la Constitución y las leyes. En el terreno político, ni son pastores de nadie puesto que rige el principio de una persona, un voto, ni pueden reclamar la posesión de la verdad si no es a costa de incurrir en fanatismo.
La nota de la Conferencia Episcopal recomienda a los católicos el voto al Partido Popular por la vía de describir los partidos a los que no deben apoyar, sin nombrar ni a uno ni a otros. Es una opinión política y no doctrinal, que, en todo caso, colocaría a los obispos ante la necesidad de explicar qué tratamiento reservarán a los creyentes que no sigan su consigna o que militen en formaciones que no son la que recomiendan. Pero, sobre todo, coloca al PP ante la obligación de pronunciarse sobre la autonomía de la esfera política en nuestro sistema constitucional: el intento de hacer coincidir el número de los católicos españoles con el número de sus votantes le pone en evidencia, tanto como a la jerarquía eclesiástica.
El retrato en negativo de los partidos a los que, según la Conferencia Episcopal, no deben votar los católicos está trazado con rasgos insidiosos, que no responden a la realidad. No es cierto que existan “dificultades crecientes para incorporar el estudio libre de la religión católica en los currículos de la escuela pública”. Lo que sucede, por el contrario, es que la escuela pública no puede convertirse en agente de catequesis católica, como pretende el sector más integrista de los obispos. La mención a la negociación con los terroristas está redactada con particular malevolencia: ni la sociedad española ni ningún partido democrático ha considerado nunca que una banda de asesinos sea “representante político de ningún sector de población” o “interlocutor político” de nadie.
La búsqueda del consenso en el interior de la Conferencia Episcopal, profundamente dividida ante sus propias elecciones de marzo, ha hecho que la nota recoja algunos principios constitucionales que deberían regir las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Habría que tomarles la palabra a los obispos y animarles a que den pruebas de que, en efecto, respetan “a quienes ven las cosas de otra manera” o de que no confunden la “aconfesionalidad o laicidad del Estado con la desvinculación moral”. Ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía tendrían, por ejemplo, una ocasión inmejorable para demostrar que son fieles a sus propias recomendaciones.
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