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Y después de Benedicto XVI ¿qué?
José María Castillo, teólogo
Moceop
Como es lógico, nadie sabe el tiempo de vida que le queda a Benedicto XVI. En cualquier caso, dada su edad y que su salud, según dicen, no es muy fuerte, se puede pensar razonablemente que el pontificado del papa actual no durará muchos años.
Por eso hay quienes se preguntan quién será el sucesor de Ratzinger y, sobre todo, qué mentalidad tendrá, es decir, si será un papa continuista y de acuerdo con lo que viene diciendo y haciendo el actual Sumo Pontífice o, por el contrario, será un papa innovador que dará un giro distinto al rumbo que lleva actualmente la Iglesia católica.
Naturalmente, no es posible adivinar el futuro. Ni vale gran cosa el consabido argumento de la actual configuración del colegio cardenalicio. Porque aunque sean mayoría los cardenales electores que son conocidos por su mentalidad conservadora, no es menos cierto que, en la historia de los conclaves, se han producido sorpresas que seguramente nadie podía imaginar. Sin ir más lejos, después de Pío XII, la elección del cardenal Rocalli, que resultó así ser el papa Juan XXIII, fue una noticia inesperada para la gran mayoría de los católicos.
De todas maneras, sea quien sea el sucesor de Ratzinger, el próximo papa tendrá que afrontar una situación muy dura y se verá obligado a tomar decisiones que mucha gente se resiste a aceptar. La Iglesia católica no puede seguir durante mucho tiempo por el camino que tomó a partir del pontificado de Juan Pablo II. Porque ese camino no lleva a ninguna parte en este momento.
Los cambios profundos y acelerados, que estamos viviendo en la cultura, en la sociedad, en la economía, en la mentalidad de la inmensa mayoría de los ciudadanos, han hecho que la religión, tal como la vivimos, y la Iglesia, tal como funciona, se han quedado demasiado rezagadas y es demasiada la gente que ve todo lo relacionado con curas y obispos como algo que no interesa o, lo que es peor, como un peso insoportable del que lo mejor que se hace es prescindir y vivir al margen de todo ese tinglado.
La consecuencia lógica e inevitable, que se sigue de este estado de cosas, es que los dirigentes de la Iglesia se sienten incomprendidos y no raras veces tienen la impresión de estar amenazados y hasta perseguidos. En España, por ejemplo, hay obispos y curas que aseguran que la Iglesia está siendo perseguida. Quienes dicen eso seguramente se basan en que hay medios de comunicación que con frecuencia informan o comentan las contradicciones que ve casi todo el mundo en una institución que predica el Evangelio y con demasiada frecuencia hace lo contrario de lo que predica.
Con el agravante de que quienes se sienten perseguidos por los medios no quieren ni pensar en que la COPE, la emisora de la Conferencia Episcopal Española, lleva varios años insultando, mintiendo y calumniando a personas, grupos o partidos políticos. Y además hace todo eso con el dinero que la misma Conferencia Episcopal paga a periodistas que han sido denunciados de graves delitos en el juzgado de guardia. ¿Cómo es posible que los más descarados perseguidores se quejen de ser ellos los perseguidos?
Si los obispos se comportan así, es porque, como ya he dicho, se sienten amenazados. Ahora bien, está más que demostrado que, cuando los hombres de la religión se sienten amenazados, suelen reaccionar agarrándose a la tabla de salvación que es el fundamentalismo religioso. Un fenómeno que el conocido sociólogo Anthony Giddens ha definido como “tradición acorralada”. Y entonces ocurre lo que, en tales condiciones, suele ocurrir. Se endurecen las normas y los dogmas, se tiene la tendencia de atrincherarse en tradiciones y costumbres de tiempos pasados y, sobre todo, se exige obediencia ciega y sumisión incondicional. Así, la institución eclesiástica queda bloqueada, paralizada, ausente de lo que realmente ocurre en la sociedad, y lejos de lo que piensa y vive la gran mayoría de la gente.
Así las cosas, las consecuencias están a la vista de todos. Las iglesias cada día más vacías, el clero cada día más desprestigiado y envejecido, no raras veces desorientado, sin saber por dónde echar, qué hacer o qué decir, los conventos, seminarios y noviciados casi vacíos y muchos de ellos clausurados, la Iglesia fracturada, dividida y hasta enfrentada, al tiempo que los escándalos se suceden y se saben, escándalos económicos, de pederastia, de manejos poco claros en el interior de la vida eclesiástica y en las relaciones de la Iglesia con las instituciones públicas.
Y lo peor de todo es que el mensaje doctrinal y las exigencias morales, que la Iglesia predica, interesan a poca gente o no dan respuesta a lo que los ciudadanos buscan en la religión. Por otra parte, es determinante tener en cuenta que la Iglesia se ve así, desacreditada, dividida y marginada por causa de una serie de decisiones que la jerarquía mantiene inmutables a toda costa, pero que no son cuestiones que afectan a la fe, sino tradiciones y costumbres que se podrían y se tendrían que modificar lo más pronto posible, para poner remedio a este estado de cosas. Pensemos que, en este momento, más de la mitad de las parroquias del mundo no tienen un párroco estable que atienda a los fieles.
Y otras muchas parroquias están atendidas por sacerdotes ancianos o enfermos, en definitiva, hombres que no pueden atender debidamente a las necesidades religiosas y sociales de la gente. Además, al ritmo que van las cosas, dentro de pocos años (a lo sumos unos diez), la situación religiosa y eclesiástica va a ser desesperada. ¿Quién va a atender entonces a las necesidades religiosas de los fieles? ¿quién va a predicar el Evangelio a la gente? Y tengamos presente que un estado de cosas como el presente no se renueva de la noche a la mañana, en pocos meses, ni siquiera en pocos años. Por otra parte, la Jerarquía de la Iglesia no tiene ni poder ni autoridad para gestionar la vida de la Iglesia de forma que la gran mayoría de los fieles se vean privados de los sacramentos y de la atención religiosa a la que tienen derecho, como bien dijo el concilio Vaticano II.
Lo más preocupante en esta situación es que, siendo muchos los clérigos y laicos que se dan cuenta de todo esto, se guarda silencio, nadie levanta la voz, todos nos callamos y nos sometemos con la más observante obediencia, esperando que los grupos más integristas y tradicionales (Opus, kikos, legionarios…..) suministren las vocaciones que la Iglesia va a necesitar más y más cada día.
¿Qué podemos hacer en esta situación? Ya que sacerdotes, religiosos y monjas, según parece, no están por complicarse la vida ni meterse en problemas, pienso que lo más necesario y lo más urgente es mostrar nuestra preocupación, nuestro desacuerdo y nuestra preocupación creciente por el giro que ha tomado la Iglesia. Y también por las orientaciones doctrinales y las decisiones prácticas que nos llegan del Vaticano, en las que se ve la intención de prologar indefinidamente un estado de cosas que no tiene futuro.
¿Cómo organizarnos para hacer realidad esta propuesta? Por lo menos, vamos a empezar a hablar seriamente de esto.
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SOBRE LA VISITA DEL PAPA A EEUU
La visita del Papa a la ONU ha estado marcada por la terrible realidad de los numerosos casos de pederastia provocados por parte de clero norteamericano, incluidos, según Snap , ( Red de supervivientes de abusos de sacerdotes), hasta cinco cardenales , uno de ellos, el actual Presidente de la Conferencia Episcopal. Se habla de unos 2.000 millones de dólares los que la Iglesia ha debido desembolsar en los últimos 15 años para hacer frente a las indemnizaciones a las víctimas. Esto ha provocado la quiebra de varias diócesis norteamericanas. Parece ser que 13 archidiócesis no cumplen las medidas de transparencia puestas en marcha por la propia conferencia episcopal de EEUU para intentar frenar los escándalos.
No es pues de extrañar, que el Papa, antes de bajarse del avión que le llevaba a EEUU, haya reconocido “sentirse profundamente avergonzado”. Y hasta en 5 ocasiones ha citado los problemas de la pederastia del clero en sus declaraciones.
Aunque hay que valorar los gestos del Papa de reconocer, aunque tarde, la magnitud del problema, el verse con algunos de los familiares afectados y aceptar la necesidad de pedir perdón y resarcir los daños causados a las víctimas, no es menos cierto, que llega con retraso. Ojalá se lleven a la práctica las medidas más contundentes que se anuncian desde la Curia romana para afrontar estos problemas.
Normalmente, estos asuntos en la Iglesia se han lavado siempre “hacia dentro”. Bastaba en la mayoría de los casos con un cambio de destino, como ha ocurrido con el Cardenal Law al ser trasladado a Roma. Cuando estos asuntos deben ser competencia de la justicia ordinaria a la que deben ser llevados los responsables y que los implicados asuman las condenas que apliquen los jueces. Y por supuesto, la Iglesia no puede pretender arreglar las cosas con un simple cambio de destino. Porque estamos hablando de gravísimos delitos.
Por otra parte, esta situación hace aflorar un asunto que en la Iglesia es “tabú”: el problema de la sexualidad y la afectividad en los sacerdotes. Parece que el mantenimiento de la norma del celibato obligatorio para el clero, no es el mejor modo de evitar conflictos tan graves como los que están sucediendo, no sólo en la Iglesia de EEUU, sino en casi todas las regiones del Mundo. El celibato obligatorio debería ser ya revisado con toda urgencia e implantado el celibato opcional.
Por otra parte, el Papa en su discurso ante la ONU, habla extensamente de los Derechos Humanos.
Pero cabe preguntarse: si tan importantes son ¿porqué el Vaticano no los ha firmado y ratificado?
Es fácil suponerlo. Dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos:
Artículo 18: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia. –
Artículo 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. –
Artículo 20: 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. 2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.
Artículo 18: En la Iglesia Católica se hace casi imposible poder cambiar de religión o poder apostatar. Esto pueden atestiguarlo los que en nuestro país lo vienen intentando sin resultados desde hace meses o años.
Artículo 19.El derecho de expresión ¿cómo se garantiza en la Iglesia’ ¿Puede un seglar intervenir en la misa del domingo para decir que no está de acuerdo con lo que está diciendo el sacerdote en la homilía?
¿Tienen derecho los teólogos a investigar sin ser sancionados por ello? ¿No fue el mismo Ratzinger quien sancionó y condenó a centenares de teólogos cuando era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe? ¿Son iguales las mujeres a los hombres en la Iglesia? ¿Por qué no pueden acceder a los mismos puestos de responsabilidad que los hombres?
Demasiadas preguntas que podríamos seguir haciendo. Por eso la Iglesia no ha ratificado la Declaración de los Derechos Humanos, aunque el Papa haga discursos muy bonitos en la ONU sobre ellos.
Si el Papa realmente fuera no un Jefe de Estado (fue recibido como tal en el aeropuerto con salvas e Himno) sino un fiel seguidor de Jesús ¿no tendría nada de que decir al principal responsable de inmensos genocidios, guerras y muertes en muchas partes del Mundo? ¿No saldría algún gesto profético, valiente y comprometido pidiéndole al principal responsable el fin de la guerra en Irak, Palestina y en otros sitios? Y debiera sentirse africano para exigir al más poderoso mandatario del Mundo medidas concretas y urgentes para acabar con el hambre. Lo que vale uno de los aviones de guerra más sofisticados de los EEUU serviría para solucionar el problema del hambre y la emigración en las regiones más pobres del planeta.
En EEUU hemos visto a un líder religioso más diplomático que profeta.
En definitiva Benedicto XVI no me ha recordado al Jesús que se enfrentó con el poder religioso y político de su tiempo… y por eso lo mataron. Sino al diplomático, al jefe de Estado que debe actuar con tacto para no molestar a los poderosos.
Un viaje, sin duda, decepcionante.
Juan Cejudo Caldelas
Miembro de MOCEOP
y de Comunidades Cristianas Populares
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Con ocasión del viaje a los EE.UU. y el discurso del Papa ante la ONU
Movimiento Internacional Somos Iglesia
Moceop
El Movimiento Internacional Somos Iglesia espera que el Papa Benedicto en su próximo viaje a los EE.UU. encuentre las palabras y los gestos en vista a los retos actuales del desarrollo global, del diálogo interreligioso, del ecumenismo y del futuro de la Iglesia católica romana. “Su viaje a los Estados Unidos – a una de las Iglesias romanas más numerosas del mundo – será la prueba clave para la habilidad política y pastoral del Papa Benedicto”, opina Raquel Mallavibarrena, presidenta del Movimiento Intenacional Somos Iglesia, un movimiento mundial dentro de la iglesia católica romana.
En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 18 de abril, el Papa haría bien en cuidarse en formular sus palabras de tal manera, que todos los hombres en todos los continentes y religiones las entiendan en su verdadero sentido y que su discurso lleve a la meditación ; sin embargo, que evite cuidadosamente errores como aquellos en mayo 2006 en Auschwitz (en relación con los Judíos), en septiembre 2006 en Ratisbona (en relación con el Islam) y en mayo 2007 en Brasil (en relación con grupos indígenas indios)
Cuando el Papa habla ante las Naciones Unidas sobre derechos humanos y justicia, tendrá que explicar el porqué de la política tranquilizante del Vaticano frente a China y, hace unos meses, de la revocación de la visita del Dalai Lama en el Vaticano. La intervención del Papa en favor de los derechos humanos sería aún más convincente, si la Iglesia católica romana no negara a las mujeres en su propia Iglesia los derechos de igualdad y de responsabilidad compartida.
La coincidencia del encuentro del Papa con el Presidente americano, un fundamentalista religioso y propulsor de la no-justificada guerra con Irak, justo en el día en que este celebra su 81 aniversario, considera Somos Iglesia como una señal de una alianza estratégica bastante crítica y peligrosa. Al encontrarse con el Presidente Bush, el Papa debería evocar por lo menos la resistencia del Vaticano contra la guerra con Irak, así como la ayuda necesaria para la lucha contra la pobreza. Cristianismo significa solidaridad con los pobres, más no con la élite política y económica.
Problemas urgentes dentro de la Iglesia
“Si desea de veras ser un pastor de su rebaño, el Papa tendrá que referirse también a la escasez dramática de sacerdotes y a otros asuntos urgentes de la Iglesia”, declara Anthony Padovano, vocero de Somos Iglesia en los Estados Unidos y de CORPUS (Asociación Nacional por un Sacerdocio Integral). Manteniendo el celibato obligatorio – además de no ser deducible de la Biblia y actualmente cuestionado en todo el mundo – el papa niega a los fieles su derecho a la asistencia dominical a la eucaristía que el derecho canónico les garantiza (can.213 CIC).
“El Papa, si desea que su visita pastoral en los EE.UU. constituya para la Iglesia católica romana un nuevo despegue, tiene que aclarar que, a partir de los escándalos pedófilos de los últimos años, la tolerancia cero sería aplicada consecuentemente”, afirma Aisha S. Taylosr, vocera suplente de Somos Iglesia en los Estados Unidos y gerente de la Organización de la Conferencia de Mujeres. “Hace falta mucha más transparencia y responsabilidad en vez de esta política constante de encubrimiento y silencio”.
“En cuanto al diálogo ecuménico e interreligioso Somos Iglesia está sumamente preocupada debido a las declaraciones recientes del Vaticano el año pasado, al negarle a la Iglesia protestante la denominación de “Iglesia en el sentido auténtico”, sobre el cambio reciente de las súplicas en viernes santo para los Judíos, así como por el bautismo de un muslem durante la vigilia de la Pascua en la catedral de San Pedro.
Decepción creciente sobre el estancamiento pastoral
“Pasados los tres años desde su elección (19 de abril de 2005), la decepción entre el Pueblo de Dios está en aumento, incluso entre aquellos que originalmente esperaban que Ratzinger procedería con más valor como Papa que cuando ocupaba la prefectura de la Congregación para la Fe », constata Vittorio Bellavite, vocero de Noi siamo Chiesa” (Somos Iglesia Italia).
La esperanza despertada por el Concilio Vaticano II en millones de cristianas y cristianos en una reforma interna y en un progreso en lo ecuménico, queda hasta la fecha frustrada.
La reinserción del rito preconciliar tridentino, la censura de escrito por el P. Jon Sobrino SJ y de otros teólogos de la liberación, así como la continuación del obsoleto sistema misionero, son apenas unos de los muchos indicadores de como el Papa Ratzinger emprendió un camino que anula los logros del Vaticano II.
Internationale Bewegung Wir sind Kirche
International Movement We are Church
Movimiento internacional Somos-Iglesia
Movimento Internacional Nós somos Igreja
Movimento Internazionale Noi siamo Chiesa
Mouvement international Nous sommes Eglise
Nota de prensa Roma, Munich, Washinton, New York 13 de abril 2008-04-13
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« El Concilio Vaticano está de nuevo puesto en duda »
Parecer del Movimiento Internacional Somos Iglesia, en ocación del 3er aniversario de la elección del Papa Bendedicto XVI, el 19 de abril de 2008.
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Informaciones remotas
El Movimiento Internacional Somos Iglesia es un movimiento reformista eclesial desde las bases constituido pro « laicos », sacerdotes y religiosos, que a partir de 1995 partió de Austria y Alemania divulgándose por toda Europa y continentes. Somos Iglesia tiene presencia en más de veinte países y tiene contacto con otros movimientos reformistas en todo el mundo. Su meta es continuar con el proceso de reforma en la Iglesia católica romana, iniciado con el Concilio Vaticano II (1962-1965) y paralizado en los últimos años. (www.we-are-church.org)
El Movimiento Internacional Somos Iglesia apoya la proclama dirigida a todos los católicos y católicas de la Voice of the Faithful (VOTF) para el apoyo a nuestra Iglesia : http://votf.org/petition
Traducido del inglés por : Christian Weisner
Contactos:
Christian Weisner (Deutschland)
+49-8131-260250 oder +49-172-518 40 82 media@we-are-church.org
Anthony Padovano (USA)
+1-973-539-8732 tpadovan@optonline.net
Aisha S. Taylor (USA)
+1-202 422-2235 ataylor@WomensOrdination.org
Raquel Mallavibarrena (Vorsitzende) (Spanien)
+34-649332654 rmallavi@mat.ucm.es
Vittorio Bellavite (Italien)
+39-02-70602370 vi.bel@IOL.IT
Edith Kuropatwa-Fèvre (Belgien)
+32-2-56 70 964 ekf.paves@telenet.be
Ana Vicente (Portugal)
+351 91 935 97 96 anvicente@netcabo.pt
Hubert Tournès (Frankreich)
+33-240119873 hubertournes@orange.fr
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Sobre la Spe Salvi
¿Cree realmente Benedicto XVI que “Dios es amor” como proclamó en su primera encíclica? Esta es la pregunta que algunos y algunas nos hacemos con perplejidad, después de leer la segunda. Aquellas y aquellos que, gracias a la libertad que nos reconocía el Concilio Vaticano II nos atrevimos a estudiar la Biblia, descubrimos un día que la imagen del Dios Padre Amoroso que se dibuja en la parábola del “hijo pródigo” (un padre que lo perdona todo sin hacer recriminaciones al hijo arrepentido, algo fuera de la lógica humana y contrario al concepto de “justicia” de los puros) era diametralmente opuesta a la imagen del Dios Justiciero en el que se nos había educado. El mismo en el que, según el Papa, creían los antiguos judíos (y, por lo visto, siguieron y siguen creyendo los llamados Santos Padres de la Iglesia Católica). Por eso las preguntas surgen espontánea e ineludiblemente al llegar a la última parte del documento en cuestión, donde se “prueba” la existencia del Purgatorio. ¿Es compatible un Dios que”perdona la culpa pero no la pena” como dice la doctrina eclesiástica tradicional (que muchos habíamos olvidado y que ahora recupera Benedicto XVI) con el Dios Padre de Jesús de Nazaret? y ¿Cuál es el objetivo de dicha recuperación?
No parece lógico que la intención del Papa, al escribir esta segunda encíclica, fuera la de recordar a sus incondicionales dos cosas que ellos nunca han podido olvidar como son: la existencia del Purgatorio y la posibilidad de acortar (para sí y para otros) la estancia en él con “oraciones, buenas obras y limosnas”. Porque, quienes creen ciega e incondicionalmente en la”infalibilidad” de los papas, las tienen muy presentes ya que su vida es un constante “santo temor de Dios”. Infalibilidad que, por otra parte, cae por su propio peso a pocas nociones de historia del cristianismo y de la Iglesia que se adquieran. (De ahí la reticencia de parte del clero dominante a que los fieles, en especial los jóvenes, aprendan a pensar y discernir por su cuenta).
Tampoco sería serio que pensáramos que la intención de Benedicto XVI, al redactar este documento, fuera la de hacer publicidad de la recién inaugurada línea aérea vaticana, creada especialmente para peregrinaciones, aunque el posterior anuncio papal de conceder “indulgencias”a quienes peregrinen a Lourdes, nos lo haga maliciar.
Un motivo mucho más trascendente parece inspirar los dos tercios primeros del documento en cuestión: su deseo de alertar, a todos aquellos y aquellas que decimos luchar por un mundo mejor, sobre el peligro de la tentación de soberbia si pretendemos prescindir de Dios para ello. En esto, todos los creyentes podemos estar de acuerdo. Entendemos perfectamente la preocupación papal y la compartimos.
Lo difícil es averiguar, a través de esta encíclica, sobre de qué Dios nos está hablando Benedicto XVI pues en dos tercios de la misma nos orienta hacia el Dios Misericordia, capaz de entregar a su Hijo Amado por el bien de la Humanidad y, en el tercio restante, hacia el Juez severo e implacable que no consiente ningún atisbo de imperfección a su vera. Tal vez la clave nos la pueda dar aquella sabia sentencia evangélica que dice:”por sus frutos los conoceréis”.
Nadie puede poner en duda la gran formación filosófica de Benedicto XVI la cual evidencia en cada una de sus intervenciones. Pero ¿sus bellas y abundantes palabras se corresponden con los hechos? Dice sentir un profundo dolor por el sufrimiento del Mundo, mientras hace la vida imposible a quienes están elaborando teologías liberadoras de los oprimidos y oprimidas en los cinco continentes. De manera especial, investiga y castiga a los teólogos latinoamericanos y a las teólogas feministas. Sin embargo, ellos y ellas no prescinden de Dios en su concepto de la defensa de la vida, muy al contrario. El antagonismo hacia la Teología de la Liberación por parte del ahora papa, viene desde muy lejos, cuando todavía era cardenal ¿Por qué?
- Tal vez la razón sea porque esos teólogos y teólogas se solidarizan con las y los discriminados, empobrecidos y desheredados de la Tierra, a los que desean liberar aquí y ahora, mientras que la Justicia del Reino de Dios que defiende Benedicto XVI parece que queda aplazada hasta después del Juicio Final, cuando el Señor le dé a cada uno su merecido, en la otra vida
- También podría deberse el antagonismo del Papa a que esas teologías liberadoras contemplan la defensa de los Derechos Humanos de los pueblos expoliados por el poder económico del Primer Mundo (al que pertenece el Estado Vaticano el cual, como tal, todavía no ha ratificado la Carta Magna).
-Y, sobre todo, debe ser porque los susodichos teólogos y teólogas, al asumir el eslogan del Forum Social Mundial que afirma que “otro mundo es posible”, suelen añadir la coletilla de que”también otra Iglesia es posible”, a la cual ellos sueñan abierta , igualitaria, sinceramente posicionada del lado de la causa de los pobres, servidora y austera. Sueño que se estrella contra la realidad de una Iglesia oficial cerrada en sí misma, clasista, patriarcal, descaradamente partidaria de un sistema político-económico que genera injusticia social por naturaleza y acaparadora de privilegios, propiedades y tesoros.
Roser Puig
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LEONARDO BOFF ARREMETE CONTRA EL PAPA BENEDICTO XVI: “ESTE ES EL PAPA DE LA ANTIREFORMA”
Religión Digital
La elección del actual Papa, Benedicto XVI, responde a una estrategia de antirreforma por parte de la Iglesia católica, según el teólogo brasileño Leonardo Boff, quien aboga por romper el sistema patriarcal y clerical de esta institución para paliar la ‘profunda crisis’ en la que está sumida.
Boff, uno de los fundadores de la Teología de la Liberación -que incluye la defensa activa de los pobres y excluidos- ha visitado Granada para impartir una conferencia sobre la crisis ecológica del planeta, un encuentro que le sirvió también para aportar su visión sobre la situación que vive en la actualidad la Iglesia católica.
En este sentido, afirmó que Ratzinger, quien en su día le impuso silencio por sostener las teorías de la Liberación, ‘no ha cambiado nada’, ya que como Papa sigue representando la figura del Cardenal que era antes, ‘la imagen de una Iglesia que tiene un rostro más bien de madre severa que de una que habla y aconseja’.
Para este ex franciscano, que renunció al sacerdocio en 1992, la elección de Benedicto XVI supone una confrontación con la modernidad, ya que, mientras que ‘otros Papas como Juan XXIII establecieron un diálogo con el mundo moderno’, Ratzinger ‘no ha aportado nada’ en el modelo de gobierno de la Iglesia, sino que ‘ha radicalizado sus posturas’, como, a su juicio demuestra en sus intervenciones, donde alude a la moral familiar y ‘repite la conocida lección contra el aborto o los anticonceptivos’.
En este sentido, el teólogo brasileño aludió a la profunda crisis que vive en la actualidad la Iglesia católica que, según dijo, ha perdido 20 millones de fieles en las dos últimas décadas, ‘gente que se siente cristiana pero que emigra espiritualmente porque no se identifica con esta institución’, precisó.
Boff criticó la actitud de Benedicto XVI en este asunto, ya que, según dijo, para contrarrestar esta crisis propone evangelizar a más fieles y enseñarles la catequesis, una medida que calificó de abstracta y alejada de la realidad, porque ‘para eso hacen faltan curas y no los hay’.
Para este escritor y filósofo, la Iglesia católica debe adentrase en una fase de profundos cambios que pasan por modificar su sistema de ‘patriarcado autoritario espiritual’ y por una ‘descleralización’ de la institución, a la que criticó por ‘dejar al laico abajo y a la mujer al margen’.
Boff afirmó, además, que el celibato debe ser una opción de libertad para los curas y no un una imposición, una medida que consideró fundamental para evitar que la Iglesia católica ’siga perdiendo su lugar en la sociedad hasta entrar en una crisis crepuscular y agónica’.
Por otra parte, el teólogo, que se confesó católico, apostólico y franciscano, culpó a la Iglesia de ser cómplice de la crisis ecológica en la que, a su juicio, se encuentra sumida el planeta.
Para Boff, la institución eclesiástica ha malinterpretado el concepto de ‘heredero y jardinero’ de la tierra expuesto en el segundo capítulo del Génesis, una lectura que ‘justifica’ la dominación del ser humano sobre el Planeta.
‘La teología de la Liberación es la opción por los pobres, contra la pobreza y a favor de la vida, pero ahora el gran pobre explotado y desbastado es la tierra’, argumentó el ex franciscano, que defendió la necesidad de liberar al planeta de un sistema que explota todos sus recursos naturales de una forma desigual.
En contra de las interpretaciones de la Iglesia católica, opinó que la tierra no es un regalo que Dios hizo a los hombres, sino un bien colectivo de todos los seres vivos que habitan en ella y recordó, en este sentido, la frase pronunciada hace ocho siglos por San Francisco: ‘Abrazando al mundo, estoy abrazando a Dios’.
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MODELO TRADICIONAL DE IGLESIA ESTÁ EN CRISIS: PABLO RICHARD
Adital
Cobertura especial ALER-OCLACC-EVARED
“Yo creo que el modelo tradicional, más conservador, de Iglesia está en crisis y esa crisis es irreversible” dice el sacerdote chileno Pablo Richard, teólogo radicado en Costa Rica, que participa en el Seminario Latinoamericano de Teología que se lleva adelante en la ciudad brasilera de Pindamonhangaba SP, Brasil.
En diálogo con OCLACC, el teólogo expresó que la crisis de ese “modelo de Iglesia se da porque en algunas cuestiones fundamentales la Iglesia no va a cambiar” y ante esta realidad surge un “nuevo modelo, no una iglesia separada sino dentro de la misma Iglesia, coexistiendo con esa Iglesia”
OCLACC: ¿Y cómo es ese nuevo modelo de Iglesia, qué hace la diferencia?
P. Richard: Es un modelo que, sobre todo, está muy insertado en el mundo, que conoce la situación de este modelo económico de mercado, porque la Iglesia tradicional está cortada del mundo. Entonces este nuevo modelo de Iglesia está inserto en el mundo, está presente en los movimientos sociales, en los movimientos de jóvenes, de los sin tierra, en muchos movimientos sociales. Esa Iglesia nace en los movimientos sociales.
OCLACC: Sin embargo, el Papa Benedicto lo dijo en Aparecida que la Iglesia no es ni ideología ni es movimiento social. ¿Cómo conciliar con este nuevo modelo del que usted habla?
Pablo Richard: Si, la Iglesia no es ideología, no es solo movimiento social, pero este nuevo modelo de Iglesia conoce y participa, porque no es una Iglesia solo de clérigos y obispos. Es una Iglesia principalmente de laicos y laicas que son Iglesia.
Una cosa muy importante. Hay millones de cristianos que han salido de la Iglesia, no solamente por el problema de las sectas -eso será apenas un 10%-, se dice que 10 o 15 millones han salido de la Iglesia porque la Iglesia no les dice nada. Entonces este nuevo modelo trabaja más fuera de la Iglesia que dentro de la Iglesia. Es la Iglesia que participa en el Foro social Mundial, que es muy bien recibida por estos cristianos que se han ido de la Iglesia y es una Iglesia que les da credibilidad e identidad”
Por ejemplo la Teología de la Liberación, que es nuestra identidad. Es un modelo de Iglesia que asume la teología de la liberación y muchos de estos cristianos se sienten identificados con la teología de la liberación, y la teología de la liberación está más fuera de la Iglesia que dentro de la Iglesia”
OCLACC: El Papa Benedicto ha señalado también, que la teología de la liberación tampoco ha dado respuesta efectiva a la realidad de pobreza extrema que afecta a América Latina.
Pablo Richard: Bueno, el Papa no ha hecho una alusión directa y explícita a la teología de la Liberación. Pero evidentemente que este nuevo modelo de Iglesia está en una fuerte contradicción con el modelo dominante de iglesia. Pero nosotros no buscamos la contradicción. Nosotros tratamos de coexistir en paz, con ese modelo tradicional de Iglesia. No buscamos el conflicto, sino que buscamos crecer ahí donde tenemos nuestra fuerza; no vivir marginales sino dentro de la Iglesia, pero mostrando que hay una nueva manera de ser iglesia. No otra Iglesia. Nuestro horizonte es en los movimientos sociales, la realidad económica, la ética de la vida, una espiritualidad liberadora”
Nosotros decimos que hay que caminar sin hacer ruido, buscamos simplemente acompañar a esos millones y millones que salen de la Iglesia a que no pierdan su fe, que no pierdan su esperanza, que no pierdan su espiritualidad, que no pierdan una ética de la vida.
Nuestra misión está mucho allá de la Iglesia, porque la Iglesia tradicional está muy encerrada en sí misma y ve todos los problemas de la Iglesia por enemigos externos, como las sectas, el secularismo. Nosotros decimos no, el problema está en la Iglesia, porque ya no tiene un mensaje que interese a la gente que está más allá de la práctica religiosa.
En Pindamonhangaba SP, Pepe Mármol
* Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación
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EN LA IGLESIA “NO HAY LIBERTAD DE EXPRESIÓN”. Anabel Abril
El Plural
Un teólogo deja la Compañía de Jesús por la presión de los obispos
El teólogo José María Castillo ha decidido abandonar la Compañía de Jesús, después de toda una vida dedicada al estudio y a la enseñanza con los jesuitas. Próximo a la Teología de la Liberación, entre sus razones están las críticas constantes que recibe desde la COPE, la negativa de la jerarquía eclesiástica de publicar su último libro, y la admonición del Vaticano a Jon Sobrino.
José María Castillo tiene 78 años y quienes le conocen coinciden en que es una persona de una gran bondad y honestidad, que siempre dice lo que piensa. Para ellos, su salida de la Compañía de Jesús no ha sido ninguna sorpresa.
El calvario de un cura
En una “carta abierta”, las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía afirman que Castillo ha sufrido un “largo calvario de acoso y derribo” desde hace 25 años por parte de la jerarquía eclesial. Y añaden: “La institución jesuítica te ha hecho la vida imposible”.
Apartado de la docencia
En 1988 Castillo fue apartado de la docencia de la Facultad de Teología de Granada, sancionado por el Vaticano. Pero siguió dando clases y escribiendo libros, defendiendo la voz de los más pobres y una visión de la Iglesia mucho más humilde y democrática. La Congregación para la Doctrina de la Fe (que fue presidida por Joseph Ratzinger, antes de ser Papa) rechazó publicar su último libro, y según el diario Ideal digital incluso fue acusado de masónico.
La Iglesia se olvida de la gente
Sus críticas a la jerarquía de la Iglesia son contundentes. “En la Iglesia no existe la debida libertad de expresión”, dijo en una entrevista a Idealdigital, y añadió que “dentro (de la Iglesia) no existen los derechos humanos”. Castillo cree que la Iglesia debe evolucionar, y que “hay más preocupación por sus propios privilegios, que por lo que le pasa a la gente”. Opina que muchas veces “se le falta al respeto desde dentro, utilizando a la Iglesia para fines políticos, intereses económicos para obtener privilegios o cargos”.
La COPE, un instrumento político
Ha recibido continuas “descalificaciones” desde la COPE, desde el programa La linterna de la Iglesia, y señala que “no entiendo que se sirvan de la religión o de la Iglesia para empujar en la dirección de sus ideas políticas”. Considera que está claro que “hay un sector importante del episcopado que tiene una preferencia por la derecha, concretamente por el Partido Popular. Esto se nota mucho en la COPE”.
Se asfixiaba
Según su amigo y teólogo Luis Alemán, el jesuita ha dejado de serlo para “recuperar su libertad para poder respirar, porque se asfixiaba”. Y añade que Castillo “se siente perseguido por los obispos y los grupos más conservadores. Se va por higiene mental. Es un nuevo caso Boff (en referencia a Leonardo Boff, máximo exponente de la Teología de la Liberación)”.
Tres causas
Alemán opina que “las tres gotas que hicieron desbordar el vaso fueron la reciente admonición vaticana a Jon Sobrino, la negativa jerárquica a que se publicase su libro Espiritualidad para insatisfechos en la editorial jesuita, y las continuas descalificaciones que recibía desde La linterna de la Iglesia, programa de la COPE”.
Sigue de cura
Castillo seguirá siendo cura, aunque ya no dependerá jurídicamente de ningún obispo. Su abandono de la Compañía de Jesús “no es una exclaustración ni una secularización, sino una petición de indulto, para que se le libere de los votos de pobreza y obediencia. Se convierte jurídicamente en un cura vago, según el canon 277, y sigue obligado al celibato”.
El neoliberalismo, la nueva religión
A sus 78 años, Castillo continuará trabajando por los pobres y luchando por que la Iglesia actúe en ese terreno. “Sin darnos cuenta a emergido una nueva religión en el mundo, la religión del mercado neoliberal. Se ha convertido en la gran religión en la que cree el mundo entero. Es la que está ocasionando más desigualdades y más sufrimientos. Ahí es donde quisiera ver a las religiones y a la Iglesia”, afirma.
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MONSEÑOR CASALDÁLIGA Y LEONARDO BOFF LA RECLAMAN. “SIGUE VIVA LA LIBERACIÓN”
Religión Digital
La Teología de la Liberación, que el cardenal Joseph Ratzinger combatió antes de ser elegido Papa, continúa viva, como siguen vigentes las desigualdades en América Latina que la generaron, según representantes de esta corriente.
La vigencia de la teología con inspiración marxista que puso a los pobres como prioridad de la Iglesia en Latinoamérica fue destacada en declaraciones a Efe por dos de sus más emblemáticos representantes: el arzobispo emérito de Sao Felix do Araguaia, el español Pedro Casaldáliga, y el ex fraile franciscano Leonardo Boff.
Para el actual secretario general del Foro Mundial de Teología y Liberación, el fraile capuchino Luiz Carlos Susin, la Teología de la Liberación no solo sigue viva sino que también se extendió a Africa y Asia.
Esta corriente, adoptada por sacerdotes de toda Latinoamérica, tuvo su auge en la década de 1970, especialmente en países con graves problemas de pobreza o en que los ‘oprimidos’ sufrían dictaduras o guerras civiles.
El Vaticano, preocupado por la inspiración marxista del movimiento, lo combatió severamente desde la Congregación para la Doctrina de la Fe, de la que era prefecto el entonces cardenal Ratzinger, que ahora visitará un Brasil en el que supuestamente la Teología perdió su poder.
‘Como todos los movimientos, (la Teología) tuvo un momento de nacer, de crecer, de decaer y de desaparecer’, afirmó recientemente el arzobispo de Sao Paulo, Odilio Scherer, el anfitrión en la visita que el Papa realizará a Brasil entre el 9 y el 13 de mayo, al dar su certificado de óbito para el movimiento.
‘Creo firmemente que la Teología de la Liberación continúa viva en muchas cabezas, en muchos textos, en muchas comunidades’, refuta Casaldáliga, para quien la opción de la Iglesia por los pobres no puede perder vigencia en una Latinoamérica en la que aún hay 205 millones de pobres.
‘El propio Vaticano sabe que perdió la batalla. Los dos documentos de 1984 y 1986 no frenaron el movimiento. El nació escuchando el grito del oprimido y hoy ese grito se convirtió en clamor’, agregó Boff.
‘Tengo la convicción de que la Teología se está renovando con matices nuevos. Ahora, además de los pobres, la Iglesia también asumió la causa del negro, del indio, de la mujer’, dice Casaldáliga.
Susin coincide en que la Teología se ramificó y no sólo para atender sectores como mujeres, indios, negros y campesinos, sino también hacia China, India y África. ‘La Teología ganó enfoques especiales, que dialogan entre sí, afirmó.
Para Casaldáliga, que optó por permanecer en la Amazonía para estar cerca de los pobres pese a haber sido jubilado por edad, la Teología podrá ganar un nuevo impulso en la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam) que el Papa Benedicto XVI abrirá en la ciudad brasileña de Aparecida el 13 de mayo próximo.
‘La reciente notificación del Vaticano a Jon Sobrino y la preparación de la Celam pusieron a la Teología de nuevo en primera página. Es posible que avancemos (en Aparecida) y afirmemos nuevamente, con toda claridad, con toda convicción y ateniéndonos a todas las consecuencias, la Teología de la Liberación’, aseguró.
Sobrino, un jesuita español que vive hace décadas en El Salvador y que, con sus textos sobre un Jesucristo histórico y humano, se ha convertido en uno de los principales teólogos de la Liberación, recibió recientemente una advertencia del Vaticano.
Sin embargo, a diferencia de la época en que era comandada por el entonces cardenal Ratzinger, en esta oportunidad la Congregación para la Doctrina no incluyó en su advertencia a Sobrino alguna sanción, como la prohibición de dar clases o de escribir libros.
‘La notificación tiene observaciones, pero no prohíbe nada.
Estamos interpretando eso de la mejor forma posible, hasta como una invitación al diálogo’, afirmó Susin.
‘Tenemos una expectativa de que pueda haber un debate y parece que el Papa ya manifestó en dos o tres ocasiones que es favorable a un debate teológico’, agregó.
Boff no piensa lo mismo. ‘Tememos que en Aparecida el Papa renueve sus advertencias a la Teología’, dijo.
‘Como cristianos siempre respetaremos la figura del Papa. Pero este Papa condenó a más de cien teólogos y escribió textos duros, casi fundamentalistas, sobre las iglesias y las religiones, y cercenó las conferencias episcopales progresistas. Por eso es difícil amarlo’, agregó.
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